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Desde el 31 de agosto se está exponiendo en Galería Flach la muestra «Sueña», serie de fotografías de la fotógrafa boliviana Wara Vargas Lara, quien registra a mujeres aymaras que posan con sus tradicionales polleras en una piscina de Ciudad del Alto, Bolivia.

La exposición consiste en 14 imágenes, realizadas el 2017 bajo el agua con una antigua cámara GoPro, en que las modelos juegan a construir un imaginario de «musas cholas».

Wara Vargas Lara, fotógrafa boliviana que ha colaborado con el New York Times, afirma que la idea de la exposición nació en un sueño. Ahora presente por primera vez estas fotografías en Chile.

«Soñé con unas musas que estaban flotando. Eran cholas, no mujeres blancas europeas, y me pareció lindo porque era como un imaginario de esa musa chola que no existía, ni en la publicidad, ni en la televisión acá en Bolivia», dice.

Entre dicha fantasía y su materialización pasaron cerca de cinco años. Aunque tenía la imagen en su cabeza desde 2012, no contaba con el dinero para adquirir una cámara y hacer los retratos bajo el agua. Así que continuó con su trabajo como fotoperiodista en medios impresos de La Paz hasta que logró adquirir un antiguo modelo de GoPro, con una carcasa especial para sumergirla.

Durante el periodo conoció a Rosario Aguilar, quien creó la primera agencia de modelos cholitas en Bolivia, que son a quienes Vargas reclutó para la serie. Solo faltaba la piscina. De las que había recorrido en su búsqueda ninguna tenía la luz necesaria. Hasta que el 2017, en una pauta de prensa en la que tuvo que asistir a la inauguración de un centro recreativo en Ciudad del Alto se encontró con la construcción ideal, cuyo dueño afortunadamente no tuvo problemas en facilitarle el lugar para el proyecto.

Vargas recuerda que «Las primeras fotos fueron malísimas, porque estaban recién comenzando y modelar bajo el agua era un reto. Se les inflaban los cachetes, se ahogaban. No era nada de fácil y debimos repetir una y otra vez las tomas».

Tras duros cinco meses de trabajo, en frías sesiones que realizaba en la madrugada, antes de que la piscina abriera al público, retrató a 15 mujeres con distintos cambios de vestuario.

Sobre la importancia de la serie, Vargas cree que las fotos «no son para nosotros, son para que las nuevas generaciones crezcan con un poco más de empoderamiento y no sientan vergüenza de su mamá chola».

Wara Vargas, cuya abuela es indígena, cuenta que muchas veces sufrió mal trato racista. aunque añade que «desde el momento de mi sueño, hasta ahora que lo presento en Chile, en Bolivia hemos avanzado en un proceso de cambio en nuestra mirada a nosotros mismos gracias a activas políticas antirracistas».

Horarios

La muestra se puede visitar en Villavicencio 301- A, Barrio Lastarria, hasta el 28 de octubre. De lunes a viernes, de 11:00 a 14:00 horas y de 15:00 a 19:00 horas, con acceso liberado.