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El ingeniero de sonido Pedro Valdebenito entabló una querella criminal en contra de la Fundación Violeta Parra por los delitos tipificados en los artículos 79 letra b, y artículo y 81 de la Ley 17.336, sobre vulneración de la Ley de Propiedad Intelectual respecto de la obra musical «Las últimas composiciones de Violeta Parra», la que fue acogida el martes 2 de agosto recién pasado.

Valdebenito es propietario de tales derechos desde 1996, cuando, tras años de gestiones, adquirió por la suma de $345 millones el repertorio completo del antiguo sello RCA Víctor, incluida la citada obra de Violeta, lo que dejó a su familia  sólo con lo correspondiente a la parte de derechos autorales y sin poder explotar el título de forma comercial, ni editarlo, ni distribuirlo, ni ponerlo en venta.

Pero, en 2017, la Fundación Violeta Parra editó un CD con el mismo nombre («Las últimas composiciones de Violeta Parra») al que se le agregaron dos pistas adicionales y un diseño de arte diferente, siendo comercializado en el recinto del museo dedicado a la autora, en calle Vicuña Mackenna, el que, como se sabe, ya no existe, tras ser incendiado en el contexto del estallido social.

Valdebenito es dueño del catálogo RCA Víctor que consta de tres mil masters y que cubren desde 1933 hasta 1980-2022 e incluye Las últimas composiciones, el único álbum que la folclorista grabó con la disquera. De allí que la demanda califique la edición del CD de la Fundación como “responsables del delito de reproducción, comunicación pública, modificación y comercialización de copias no autorizadas del fonograma que contiene la obra musical Las últimas composiciones de Violeta Parra…”, según declaró el ingeniero a Culto de La Tercera.

“Yo busco justicia no más -dice Valdebenito al diario- Esta señora lo pirateó (el titulo), lo mandó fabricar para venderlo en su negocio, modificó la carátula, la información». Según consta en la querella, la abogada Bernardita Torres, que representa a Valdebenito, contactó a Isabel Parra, pero la folclorista le explicó que el master usado por la Fundación es un regalo que les hizo Gilbert Favre, su compañero de vida, tras la muerte de Violeta (1967) y que corresponde a una copia del master que ella le llevara a Bolivia como regalo de su última grabación discográfica”.

En 2006, Isabel Parra ya había demandado a Valdebenito en el Séptimo Juzgado de San Miguel bajo la figura de apropiación de obra, lo que culminó años después con un fallo que obligó al ingeniero a pagar $ 4 millones por derechos artísticos y $ 14 millones por derechos morales. Sin embargo este no modificó el fondo y los derechos fonográficos se mantuvieron. Tras ello, se han hecho intentos por llegar a un acuerdo y explotar el fonograma de forma compartida. Sin embargo, no ha prosperado.

Respecto a la edición que se vendía en la tienda del Museo, Isabel señaló que el 2017, el Museo Violeta Parra celebró los 100 años del nacimiento de Violeta con diversas actividades en Chile y en el mundo. «Nuestra pequeña tienda editó dentro del Museo para difusión y regalo un cd con las grabaciones de Violeta y dos canciones interpretadas por mi hermano Ángel y yo», pero el museo fue saqueado e incendiado tres veces «y los productos que no se robaron, se quemaron en el incendio, incluido el CD de Violeta Parra”.

Valdebenito responde que “esos procedimientos no son válidos ni aquí, ni en la quebrada del ají. Cuando hay transferencia de propiedad intelectual, de fonograma o lo que sea, todo eso tiene que pasar por un protocolo que es muy serio. Y todas estas cosas, esta gente no lo ha cumplido”.

El ingeniero en sonido señala en la querella que el disco de la Fundación incluía la frase Propiedad de la Fundación Violeta Parra, lo que se estima también constitutivo de delito, al no reconocer la propiedad de Valdebenito sobre los derechos fonográficos, un eslabón más de la cadena de diferendos entre Valdebenito e Isabel.