Skip to main content

Una de las tempranas ampliaciones y modernización del Aeropuerto Diego Aracena de Iquique, Región de Tarapacá, tenía como finalidad entregar un mejor servicio y comodidad, además de contribuir al desarrollo de la ciudad en el ámbito comercial y turístico. Y el conjunto escultórico “Trashumantes” , cumpliría un rol clave en ello, el año 2013.

Tres figuras antropomórficas, construidas en trozos de perfil de acero al carbono (75×75 x3 mm) revestidas con anticorrosivo epóxico, eran ubicadas estratégicamente en el exterior del edificio, en una isla triangular que se encuentra entre el retorno de la vía de acceso vehicular y otra arteria habilitada con espacios para dejar y tomar pasajeros.

El Ministerio de Obras Públicas en conjunto con la Comisión Nemesio Antúnez  convocó mediante concurso público, a artistas nacionales para la creación de una obra para ser incorporada al terminal aéreo: la obra sería adjudicada al escultor Carlos Fernández.

La propuesta se refiere al continuo movimiento del hombre al viajar, al explorar y a su adaptación a las condiciones del lugar.

Se rescata el gesto del caminar aludiendo al desplazamiento: aquel que obliga las características geográficas de la zona donde se emplaza, que en muchas ocasiones debido a lo accidentado del paisaje, se debe realizar caminando.

El sistema constructivo, se inspira en la forma de representación de las imágenes digitales, haciendo una equivalencia entre módulo y pixel. Este método pixelado otorga dinamismo a la obra, ya que mediante el desplazamiento del espectador, la transparencia dada por los módulos permite una visión diferenciada entre densidad y desintegración de la figura.