En medio del contexto político que marcó la asunción de Salvador Allende en noviembre de 1970, el reconocido artista Roberto Matta visitó Chile y encontró inspiración en un lugar inusual: los escombros de una obra en construcción en el Museo Nacional de Bellas Artes (MNBA). Allí, mientras se edificaba la sala subterránea que hoy lleva su nombre, Matta recolectó materiales desechados como tierra, paja y yeso, y con ellos creó una serie de 12 pinturas sobre arpillera.
De esta colección, el pintor donó cuatro piezas al museo: El ojo del alma es una estrella roja, La revolución debe ser roja y sabrosa como una frutilla, Mira la lucha del esfuerzo del afuerino y una obra sin título. Estas forman parte de la muestra «Roberto Matta. Abrir la mirada», recientemente inaugurada por el MNBA como parte de la conmemoración de sus 145 años. La exposición será de carácter permanente.
La iniciativa fue impulsada por la directora del museo, Varinia Brodsky Zimmermann, quien destacó la importancia de recuperar el vínculo del público con el legado de Matta. “Estas obras pertenecen a la colección del museo y era esencial ponerlas a disposición del público”, señaló Brodsky al medio Culto. La directora subrayó que la muestra responde también a una política de mayor visibilidad del patrimonio nacional, con énfasis en artistas como Matta, de relevancia internacional.
Además de las arpilleras, la exposición incluye otras cuatro obras: El día es un atentado (1942), la pieza más antigua del artista en la colección del museo; Abrir el cubo y encontrar la vida (1969); Fango original, ojo con los desarrolladores (1972); y La ajenidad (1961). Estas últimas llegaron al MNBA a través de distintos mecanismos estatales, incluyendo transferencias del Ministerio del Interior y el Consejo de Defensa del Estado.
Una de las obras más emblemáticas, Fango original, ojo con los desarrolladores, fue creada por Matta para la exposición de la UNCTAD III, como parte de su apoyo al gobierno de Allende. El título, que fue eliminado tras el golpe de Estado de 1973, fue restaurado años después por iniciativa de la pareja del artista, Germana Ferrari.
La exposición forma parte de una ambiciosa programación que el MNBA prepara para septiembre, con motivo de su aniversario. Se espera una muestra de aproximadamente 340 obras, que ocupará todo el segundo piso del museo. Según Brodsky, el objetivo es ofrecer una mirada integral a la evolución del arte nacional desde 1880 hasta hoy, con una selección rotativa que permita dar visibilidad a diversas piezas de la colección.
La muestra Roberto Matta. Abrir la mirada está disponible para el público en la Sala Chile del MNBA, con entrada gratuita.



