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La alcaldesa de Santiago, Irací Hassler, visitó esta mañana los trabajos de restauración que se están realizando desde 2020 en el museo de Santiago, Casa Colorada, con el propósito de supervisar las últimas obras que, una vez finalizadas, permitirían la reapertura del centro en 2023.

Como se sabe, el histórico edificio ubicado en el centro de Santiago, a metros de la Plaza de Armas, ha mantenido sus puertas cerradas al público para ser sometido a un proceso de renovación, que incluye cambios en la fachada, reparación de la techumbre, instalación de nueva iluminación y sistemas de accesibilidad universal.

Hassler estimó que “Creo que el próximo año, cuando podamos inaugurar y abrir las puertas de par en par del museo Casa Colorada, va a ser un tremendo regalo para la ciudad y para la comunidad. Y que permita, a partir de recoger nuestra historia también proyectar futuro”.

El director del museo, Andrés Mosqueira, en tanto, indicó que la Casa Colorada “narra la historia de la ciudad desde el periodo prehispánico hasta nuestros días”.

En esa línea, Hassler complementó que parte de ese “relato” considera el estallido socialaclarando que “el museo no es ajeno a esos procesos de transformación de Chile”.

Mosqueira agregó que “el trabajo de guion tiene un hilo conductor en el espacio habitado que es la columna vertebral del recorrido del museo y que permite ver los cambios y acumulación histórica que va teniendo la ciudad hasta estos días. Hay una evolución de la cual esta Casa ha sido testigo privilegiado. Por lo tanto, recuperarla es un valor agregado para Santiago y para el país, y pone en relevancia que el patrimonio la identidad y nuestra historia son relevante”.

Respecto a la remodelación, dijo que ya se ha avanzado en la propia renovación, y lo que sigue «es el proceso museográfico”, un trabajo que ha sido constante durante dos años de reuniones permanentes, todos los martes para ir viendo avances y detalles.

El Museo viene desde el 2009 desarrollando diversas iniciativas de recuperación del inmueble, durante las cuales se han materializado cuatro proyectos, dos de la administración de la Presidenta Bachelet, dos de la administración del Presidente Piñera, además del paso de cuatro alcaldes.

Las obras de restauración del museo, se iniciaron en noviembre del año 2020 y cuentan con el financiamiento del gobierno regional y aportes de la municipalidad de Santiago.

Dentro de las obras se encuentran: refuerzos estructurales, construcción de pasarela de acero en patio oriente, terminaciones que incluyen revestimientos y pavimentos de madera nueva en salas de exhibición, restauración de fachada, zaguán y pisos de galerías de patio, obras sanitarias, proyecto eléctrico que incluyó nuevas conexiones y canalizaciones, nueva iluminación, la instalación de un sistema de detección de humo y un sistema de extinción de fuego en todas las dependencias del museo.

Museo Casa Colorada. Foto: Karin Pozo/AgenciaUno.

Foto principal-Oleo sobre tela- Ernest Charton-pintor francés (42 cm; ancho: 65 cm)-Casa Colorada 1848

Larga resistencia al cambio

La histórica Casa Colorada fue construida por orden de Mateo de Toro y Zambrano en 1769 bajo la dirección del arquitecto portugués Joseph de la Vega, tarea que se extendió por 10 años, convirtiéndose en la primera residencia en contar con fachada de dos pisos, notable innovación debido a las características sísmicas del país.

Tras la independencia, el entorno de la casa fue mutando hacia zona comercial y financiera y una arquitectura que buscaba modernizar el paisaje urbano eliminando las referencias coloniales.El inmueble resistió los cambios y continuó en manos de la familia de Toro Zambrano hasta 1945, cuando se convirtió en una galería comercial, que albergó a varios negocios y restaurantes.

En 1977 se declaró monumento histórico para albergar las sedes de las Academias Chilenas de la Historia y de la Lengua y fue adquirido por la Municipalidad de Santiago. En 1981, y luego de una restauración debido a un incendio a fines de los años 1970, comenzó a albergar el Museo de Santiago.

El terremoto de 2010 dejó al inmueble con daños estructurales, por lo que el museo se cerró al público, iniciando las faenas de rehabilitación arquitectónica en​ 2020.