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El gobierno de Rishi Sunak advirtió que el Museo Británico de Londres tiene prohibido legalmente fragmentar su vasta colección, a raíz de informaciones según las cuales la institución estaría negociando la devolución a Grecia de los mármoles del Partenón.

Las esculturas, conocidas como los Mármoles de Elgin, fueron extraídas del Partenón a principios del siglo XIX por el diplomático británico Thomas Bruce, conde de Elgin, y desde entonces están en posesión del museo, entidad a la que Grecia ha pedido reiteradamente su restitución.

Según el diario griego «Ta Nea», citado por la agencia francesa AFP, citada por Emol, el presidente del British Museum, el ex ministro de Finanzas británico George Osborne; y el primer ministro griego, Kyriakos Mitsotakis, habrían mantenido conversaciones secretas durante un año. El rotativo aseguró que las conversaciones sobre la «posible devolución» de los mármoles se encuentran en una «fase avanzada».

Respondiendo a consultas de los periodistas, el portavoz oficial del primer ministro subrayó que los administradores del Museo Británico son libres de hablar con quien quieran. Sin embargo, sostuvo que «no tenemos previsto cambiar la ley, que impide sacar objetos de las colecciones del museo, de las colecciones del Museo Británico, salvo en determinadas circunstancias».

Según una ley británica de 1963, el museo solo puede vender o ceder objetos de su colección en tres situaciones, que incluyen la eventualidad de que los administradores decidan que «el objeto no es apto para ser mantenido en las colecciones del museo y puede ser eliminado sin perjuicio de los intereses de los estudiantes».

De acuerdo al Museo Británico, su colección cuenta con más de ocho millones de objetos, de los cuales sólo unos 80 mil están expuestos al público. Entre ellos se encuentran numerosas piezas que otros países denuncian como expoliación colonial. El gobierno de Londres, por su parte, teme que la eventual devolución de los mármoles griegos pudieran sentar un precedente.

El Reino Unido insiste en que Lord Elgin se apropió legalmente de los mármoles cuando ordenó a los trabajadores que arrancaran frisos enteros del Partenón. Elgin vendió los mármoles al gobierno británico, que en 1817 los cedió al museo. Grecia sostiene que fueron robados y lleva mucho tiempo luchando por su devolución.