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Rayado con pintura roja resultó el cuadro «El origen del mundo» de Gustave Courbet (1866) expuesto en el Centro Pompidou-Metz, en el este de Francia, y prestado por el Museo de Orsay de París, informó este lunes el museo.

La obra, que ha sido considerada polémica por retratar explícitamente un sexo femenino, estaba «protegida por un cristal», precisó a AFP la dirección de la comunicación del museo, que indicó que la policía estaba en el lugar para realizar análisis.

La artista francoluxemburguesa Deborah de Robertis fue quien principalmente llevó a cabo esta «acción», llamada «No se separa a la mujer del artista». Esta tenía la voluntad de inscribirse en un «movimiento mundial» de «jóvenes mujeres artistas de todas las disciplinas», indicó una abogada de una de las partícipes en la acción.

«Lo que estaba permitido en otra época, ahora los jóvenes ya no lo quieren», continuó. «Deborah de Robertis es una gran artista que nos cuestiona, nos hace reflexionar y nos incomoda», según la abogada. Según el medio France Bleu, De Robertis escribió la palabra Metoo sobre el cristal del cuadro.

El primer propietario de la obra, de 46 x 55 cm y realizada en óleo, fue el diplomático turco-egipcio Jalil-Bey, quien arruinó su fortuna por deudas de juego. Luego, la pintura estuvo oculta durante muchos años, hasta que en 1995 ingresó al Museo de Orsay de París, que decidió exponerla.

«Courbet con ‘El origen del mundo’ se permite una audacia y una franqueza que le dan a la pintura su poder de fascinación», describe el museo parisino en su página web. Y agrega: «La descripción casi anatómica de un sexo femenino no se atenúa con ningún artificio histórico o literario. Gracias al gran virtuosismo de Courbet, el refinamiento de una gama de color ámbar, ‘The Origin of the World’ se escapa, sin embargo, del estado de la imagen pornográfica».

Un dato que aún se desconocía de «El origen del mundo», era la identidad de la modelo que posó para Courbet. Sin embargo, el libro «L’origine du monde, vie du modèle», del escritor Claude Schopp y que será lanzado el 4 de octubre próximo, revela la información.

Según ABC, la mujer retratada sería Constance Quéniaux, una bailarina de la Ópera de París. Schopp habría dado con su identidad de manera fortuita, mientras examinaba la correspondencia entre los escritores Alexandre Dumas hijo y George Sand.

Gustave Courbet (1819-1877)