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La etnobotánica experimental chilena Patricia Domínguez inició una gira expositiva a Londres, ciudad en donde expondrá en Frieze sus videos y una serie de acuarelas donde reúne a las máquinas del CERN en Suiza, con las tecnologías vegetales de la selva peruana. Luego viajará a Córdoba, España, invitada por TBA 21 a mostrar La balada de las sirenas secas, otra de sus videoinstalaciones sobre la crisis hídrica en Petorca y la agrupación Viudas del agua (ahora Mujeres del agua de MODATIMA).

Domínguez viene llegando de Berlín, donde participó de la Bienal Screen City, que tuvo lugar en el Archenhold Planetarium, con «Matrix vegetal» proyectado en el espacio Other minds, una de sus más recientes obras y que surgió a partir de una convocatoria de la Wellcome Collection en Londres, museo de antigüedades médicas del coleccionista del siglo XIX Henry Wellcome, donde además hay un espacio para exposiciones de arte moderno y tecnología.

“Me invitaron a revisar su colección etnobotánica sudamericana de plantas medicinales con un enfoque experimental, artístico o decolonial”, dice. Entonces empezó a investigar plantas sagradas y decidió ir a estudiar con Amador Aniceto, curandero que trabaja con plantas medicinales en Madre de Dios, región de la amazonía peruana.

Matrix vegetal son dos videos hermanos con protagonistas mujeres que se van introduciendo en el mundo de lo invisible, uno es desde la ciencia occidental y el otro desde lo vegetal. «Vivimos conectadas a enchufes, electricidad, información. Pero también a las energías del cosmos», dice.

La artista-científica realizó en octubre de 2021 una residencia de diez días por parte de la beca Simetría de la Corporación Chilena de Video que se ganó en 2020 y que le posibilitó conocer el CERN, el más grande centro de investigación científica del mundo. La experiencia fue la primera parte de una residencia en la que tiene pendiente una segunda en el proyecto astronómico ALMA en Atacama.

Su quehacer artístico mezcla naturaleza y tecnología, siendo también educadora y activista, pero la denominación que más la identifica actualmente es etnobotánica experimental, señaló a Diario Financiero MAS. El amor a las plantas y los animales son su punto de partida. Su abuelo, Gonzalo Domínguez, dedicó gran parte de su vida a la arqueología y el coleccionismo. Al acompañarlo, creció rodeada de ilustraciones naturalistas, obras de Claudio Gay, ediciones históricas y colecciones de fósiles.

Así, cuando estaba en el colegio pensó en ser bióloga, pero también venía de una familia de artistas y tenía afinidad con la pintura. Entró a Arte en la Universidad Católica y luego vivió en Nueva York. donde estudió un magister en Hunter College y un curso de ilustración científica y botánica en el New York Botanical Garden. Desde allá, en 2013, creó www.studiovegetalista.com, plataforma experimental que mezcla arte y ciencias a partir de la naturaleza como materia de estudio.

Durante años enseñó ilustración botánica 100% científica. Junto a Geraldine MacKinnon y un grupo de artistas botánicas crearon el Círculo de ilustradores naturalistas, e hicieron una convocatoria a nivel nacional que se transformó en la primera Exposición Jurada de Ilustración Botánica en Chile en la Biblioteca Patrimonial Recoleta Domínica, en 2018. Hoy la disciplina está más institucionalizada e incluso la UC abrió un Diplomado en ilustración científica, donde hizo clases el año pasado.

Inteligencia vegetal 

Matrix vegetal, acuarelas de Patricia Domínguez en Wellcome Collection, Londres, 2022.

Domínguez revela el impacto de conocer «la máquina más grande del mundo», de 27 kilómetros en total y que «estudia las partículas más chicas de la realidad”, al tiempo que su experiencia con científicos desde físicos teóricos hasta creadores de chips de silicona, pero que mantienen vigente su curiosidad por lo trascedente, la espiritualidad y el misterio. «Uno de ellos me dijo que las tradiciones antiguas saben de espacios cuánticos, pero no tienen la herramienta de la ciencia actual que son los datos. Es interesante poner en diálogo estas dos visiones. Hay que tener una mirada crítica y estar conscientes de que la semilla de un árbol puede tener información más compleja que otros aparatos técnicos que nos obnubilan».

Generalmente trabaja con mujeres. Los últimos años sus compañeras de producción han sido Elisita Balbontín -artista, música y su prima-, en la musicalización de los videos desde su proyecto solista Futuro fósil; Emilia Martín, directora de fotografía, y Pamela Cañoles en sonido.

Entre otras mujeres con las que colabora menciona a la machi Millaray Huichalaf y a sus maestras del mundo de las plantas, Nicole Postel de Frecuencia Licán y Vanesa Beytía de Fundación Alquímica. Patricia vive hace tres años en Puchuncaví y forma parte del Consejo Ciudadano de la Universidad de Playa Ancha, con un programa que les enseña a los alumnos de la Escuela La Greda a cultivar Sacocornia Neei, planta que absorbe metales pesados producidos por el complejo industrial de Ventana. (Fuente:DF)