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La futura ministra de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, Julieta Brodsky, afirmó que “creemos firmemente que es muy necesario descentralizar la infraestructura cultural, lo más que sea posible. Además, lo que buscamos es generar condiciones igualitarias entre las mismas regiones también», añadiendo que «nuestro compromiso es aumentar las instancias culturales, equipando los espacios públicos y para que los trabajadores de este rubro tengan diversidad para desempeñarse. De todas formas, no sólo hay que ceñirse a la infraestructura tradicional, también a lo comunitario”.

Las afirmaciones las formuló en una entrevista con el diario El Día de Coquimbo, oportunidad en la que apuntó a la importancia de generar una relación virtuosa con los municipios y los gobiernos regionales.

«Muchas veces los municipios no ven el potencial que tiene el arte y la cultura, y por tanto no invierten lo suficiente en el tema y los espacios culturales quedan muy relegados. Por lo tanto, nuestro propósito es fortalecer la institucionalidad en general y tratar de generar formas de financiamiento que sean mucho más directas y no necesariamente concursables. Queremos avanzar hacia el fin de la concursabilidad, pero también es importante un mayor compromiso desde lo local”, remató.

Brodsky dijo que  “Estamos muy conscientes de la situación actual que está viviendo el Ministerio de las Culturas. La verdad es que las políticas culturales están muy deterioradas y creo que nos vamos a encontrar con una institucionalidad muy fragmentada, con poco poder y poco presupuesto. Considero que después de haberse convertido en ministerio, está prácticamente más disminuida que en el pasado», señaló.

«Además, la situación que han vivido las funcionarias y funcionarios ha sido compleja porque han estado sobrecargados, sobre todo considerando la forma en que se ha manejado la pandemia, con la creación de nuevos fondos y líneas, generando una exigencia administrativa. Eso lo vamos a tener que resolver inmediatamente, además de todo lo vinculado a la reactivación económica del sector», agregó.

La próxima secretaria de Estado añadió que «han sido cuatro años difíciles, en gran parte por la indolencia del gobierno saliente y por las condiciones externas. Por tanto, hay situaciones que debemos evaluar y trabajar intersectorialmente. La ley Patricio Manns, por ejemplo, busca concretar esa posibilidad de apoyos, considerando que la pandemia prosigue”.

Subsecretarías de la cartera

Finalmente, Brodsky comentó los nombramientos en las subsecretarías dependientes, recordando que en la Subsecretaría de las Culturas y las Artes, el presidente electo Gabriel Boric designó a Andrea Gutiérrez Vásquez y en la de Patrimonio Cultural a María Paulina Soto Labbé.

“Andrea (Gutiérrez) tiene gran experiencia como dirigente gremial y sin duda hará un excelente trabajo. Su nombramiento reafirma el foco que tendrá nuestra administración en los derechos de las y los trabajadores culturales”, subrayó.

Asimismo, argumentó que “el nombramiento de María Paulina (Soto) y su trayectoria como investigadora de diversas materias asociadas a la cultura corroboran el interés que tenemos de darle al patrimonio la relevancia que merece dentro del futuro Mincap”.

Plan Nacional de Artes

La nueva ministra de Culturas, Julieta Brodsky se refirió al plan nacional de arte en los establecimientos educacionales que forma parte del programa de gobierno.

“Sin duda, ocupa parte muy importante de nuestro programa de Gobierno. Ya existe un plan, pero queremos renovarlo y volver a tener conversaciones con los especialistas, porque está desactualizado y queremos que vaya en concordancia con las reformas educacionales que busca impulsar este programa», expresó.

«Lo que buscamos es que el Ministerio de las Culturas y el Ministerio de Educación logren articularse. Queremos que exista una educación artística integral, multicultural y con enfoque de género. El arte y la educación no sólo deben estar dentro de las mallas como un ramo, sino que deben ser una herramientas transversales y localistas, donde se pueda resaltar la identidad de cada territorio, pensando en las niñas y niños”, indicó.

Su llegada al Gobierno

La antropóloga y militante de Convergencia Social, directora de Investigación del Observatorio de Políticas Culturales (OPC) y socia de la Asociación Cultural Tramados, además relató cómo se concretó su designación.

“La verdad es que fue bastante inesperado, porque no es que yo hubiese estado buscando un nombramiento de ese tipo, aunque yo siempre he estado a disposición de colaborar en todos los espacios posibles para las políticas culturales en particular», relató.

«Yo ingresé a militar en Convergencia Social a inicios de 2021, con el propósito de apoyar en el proceso de conformación programática que estaba viviendo el Frente Amplio y los distintos conglomerados, hasta llegar a lo que después fue Apruebo Dignidad. Realmente me interesaba mucho participar en la construcción de un programa de Gobierno, pues participé en el equipo en primarias y en la primera vuelta presidencial. Además, mi experiencia me permitía tener un conocimiento bastante amplio de las problemáticas del sector cultural; por tanto, creo que todos esos factores podrían haber incidido y desde ahí se levantó la posibilidad de mi nombre”, dijo.

“Uno espera que se elija a alguien más famoso, que tenga un cartel político más relevante o tenga una mayor llegada en los medios de comunicación. Yo siempre me sentí en el perfil desde las sombras, pero no necesariamente en una primera línea. De todas formas, acepté inmediatamente”.