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El Museo Nacional de Bellas Artes de Argentina presentó el lunes 24 de octubre la donación un conjunto de cientos de obras de Libero Badii, destacado artista trasandino del siglo XX y que se incorporarán a la colección institucional, gracias a la donación de BBVA en ese país.

El legado de Libero Badii (Arezzo, Italia, 1916-Buenos Aires, Argentina, 2001) comprende pinturas, esculturas, grabados, cerámicas, dibujos y documentos del artista, producidos entre las décadas de 1940 y 1980. Este conjunto incluye, entre otras piezas de su producción, las esculturas “El punto” (1967), “Ariadna” (1969), “Testamento artístico” (1974) y “La madre” (1976), obra que se se está exhibiendo en el hall central del Museo, a modo de presentación de la donación, desde el martes 25 de octubre.

El director de la institución, Andrés Duprat agradeció la donación que se añade al «patrimonio invaluable del Museo, construido en parte gracias a importantes donaciones como la que se realiza en esta oportunidad”. Agregó que “sl arte tiene mucho más valor cuando se encuentra al alcance de todas las personas y puede ser observado e interpretado de múltiples maneras».

El Museo recibió el conjunto de obras en comodato en 2021 y, desde entonces, avanza el proceso de catalogación y el registro en el Centro Cultural Borges, donde se ubica la Reserva-Taller Libero Badii. El total de este legado se estima, en números aproximados, en 135 esculturas, 72 pinturas, cerca de 100 grabados y otros tantos dibujos enmarcados, casi 200 carpetas de dibujos y grabados, 50 libros de artista y piezas de cerámica.

Según informó la propia corporación, el acervo contiene también obra gráfica de Badii (afiches, ilustraciones y bocetos), así como sus herramientas de trabajo, que integraron la colección de la Fundación BBVA Argentina durante más de treinta años. El patrimonio, que se suma al corpus de 70 piezas del artista presentes en el Museo, permitirá completar los diversos períodos de su singular trayectoria.

El anuncio formal de la próxima donación estuvo encabezado por Duprat, director del Museo, y Zarich, presidente ejecutivo de BBVA en Argentina, junto con parte del equipo de dirección de la entidad financiera. También estuvo presente Ana Badii, hija del artista, y autoridades de la UNA y del Ministerio de Cultura de la Nación.

Nacido en Arezzo (Italia), Libero Badii se inició en la escultura en el taller de marmolería de su padre. Años después, radicado en Buenos Aires, continuó su formación con Carlos de la Cárcova y Ernesto Soto Avedaño. Al finalizar sus estudios, inició un viaje por el norte argentino, que luego se extendió hacia Bolivia, Perú y Ecuador.

Dos años más tarde, visitó Francia, España e Italia. En pos de un lenguaje plástico propio que renovara la tradición artística, sus obras son el resultado del cruce entre las formas del arte prehispánico y el lenguaje de las vanguardias europeas de la primera mitad del siglo XX.

A finales de la década del 60, comenzó a desarrollar el concepto de “lo siniestro”, como una forma de concebir la producción artística opuesta a “lo clásico”, entendido como los fundamentos estéticos heredados de los grandes maestros. A comienzos de los 70, continuó elaborando esta idea, que empezó a asociar a lo americano, y se materializó en obras construidas a partir de maderas ensambladas y policromadas con colores puros y contrastantes.

Falleció en Buenos Aires el 11 de febrero de 2001, a los 85 años de edad. Su obra forma parte de colecciones nacionales e internacionales, como las del Museo Nacional de Bellas Artes de Buenos Aires, el Museo de Arte Moderno de Nueva York y el Museo de Arte Moderno de París, entre otras.

En la escultura “La madre”, de 1976, Badii vuelve sobre una iconografía recurrente en la historia del arte y central en su trayectoria. Es posible trazar una continuidad entre ella y piezas como “La fecunda”, de 1953 (patrimonio del Bellas Artes desde 1956). En ambas, la estructura piramidal las ancla dentro de la tradición prehispánica de la representación de las deidades de la fertilidad, tanto humana como de la tierra, y de allí, con el mito del origen del mundo.