El Museo Getty de Los Angeles, California, gracias a un préstamo del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INHA) de México, lanzó la exhibición de la exposición “Códice Maya de México. El libro más antiguo de las Américas”, muestra que estará disponible hasta el 15 de enero del próximo año.
El códice es resguardado por la Biblioteca Nacional de Antropología e Historia, con sede en el Museo Nacional de Antropología, en la Ciudad de México, donde ha sido expuesto en dos ocasiones. No obstante, ahora el manuscrito retorna temporalmente a suelo estadounidense, donde se presentó en 1971 en la muestra “The Maya Scribe and His World” en el Club Grolier de Nueva York, motivo por el que el antiguo documento fue conocido como Códice Grolier.
Durante décadas, el códice fue considerado una falsificación dadas las misteriosas circunstancias en las que apareció a mediados de la década de 1960, como parte de una colección privada, en México. Sin embargo, hace cinco años se confirmó su autenticidad mediante un proyecto inter y multidisciplinario coordinado por el INAH, permitiendo determinar que fue elaborado entre 1021 y 1152 d.C.
“Códice Maya de México. El libro más antiguo de las Américas” hará énfasis en el sofisticado contenido calendárico y la forma en que esta civilización interpretó el cosmos. El curador de la muestra es el especialista del Instituto de Investigación Getty, Andrew Turner.
El manuscrito fue pintado por un solo artista y registra los movimientos de Venus durante sus ciclos como estrella de la mañana y de la tarde, un recorrido que dura 584 días desde el punto de vista de la Tierra, calculado en este libro a lo largo de 104 años.
Gracias a investigaciones científicas recientes, actualmente el Códice Maya de México es considerado el más antiguo de los cuatro que han pervivido y que fueron hechos por los mayas antes de la llegada de los europeos.

La directora del Instituto de Investigación Getty, Mary Miller, sostuvo que, en el marco de la iniciativa “Pacific Standard Time, Art x Science x LA”, la muestra “pone el foco en los logros intelectuales y artísticos de los antiguos habitantes de América para cuestionar y descentralizar la idea de que la ciencia y las matemáticas estaban bajo el dominio exclusivo de las culturas europeas”.

