A Vasily Vasílievich Kandinsky (Moscú, 1866-1944) se le ha considerado precursor del arte abstracto en pintura, de la abstracción lírica y el expresionismo. Sin embargo, artistas como Hilma af Klint y Georgiana Houghton, entre otras, realizaron pinturas abstractas a finales del siglo XIX y principios del XX.
Se graduó en la Escuela de Arte Grekov Odessa y se matriculó en la Universidad Estatal de Moscú, donde estudió derecho y economía, tras lo cual empezó a ejercer con éxito su profesión. Sin embargo, decidió comenzar a estudiar pintura cuando tenía 30 años. En 1896 se estableció en Múnich, Alemania, donde se formó en la escuela privada de Anton Ažbe y en la Academia de Bellas Artes de Múnich. Regresó a Moscú en 1914, tras el estallido de la I Guerra Mundial. Durante la Revolución rusa, se convirtió en gran conocedor de la administración cultural de Anatoli Lunacharski, el Comisario de Educación de la nueva administración soviética y ayudó a fundar el Museo de Cultura de la Pintura. Sin embargo, para entonces su perspectiva espiritual era ajena al materialismo argumentativo de la sociedad soviética. Volvió a Alemania en 1920. donde enseñó en la Escuela de la Bauhaus de arte y arquitectura desde 1922 hasta que fue cerrada por el Gobierno nazi en 1933. Se trasladó a Francia, donde residió el resto de su vida y donde adquirió la ciudadanía francesa en 1939. En este país creó algunas de sus mejores obras.


Vasily Kandinsky
Para los expertos, es imposible entender el arte moderno sin la contribución de Kandinsky. Fue de los primeros artistas en establecer las bases del arte abstracto. Estudió el punto y la pintura geométrica, deshaciéndose de la profundidad, de la necesidad de pintar cuadros figurativos y rompió las características que en aquella época establecían los cánones del arte. Por esto Vasili Kandinsky es uno de los artistas más importantes del arte y Composición VIII (1923) su obra maestra.
Composición VIII (fotografía principal) representa un conjunto de líneas, formas y colores dispuestos en el espacio, que dan origen a una composición de elementos que invitan a descubrir significados e intenciones del autor. Su interpretación es abierta y el espectador puede reinterpretarlo en sus ideas, sentimientos, sensaciones o evocaciones, lo que genera una relación interactiva con la obra y permite diversas lecturas y significados. La obra fue comprada por Solomon Guggeinheim en 1929 y actualmente se encuentra en el museo fundado por él – Solomon R. Guggenheim Museum, en Nueva York.

Kandinsky in Bleu-Bauhaus

