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El destacado muralista Javier Barriga se transformó en el primer chileno en participar en el Festival Internacional de Arte Urbano de Boulogne-sur-mer, Francia, encuentro que ya cuenta con siete versiones, la última de las cuales comenzó en julio de este año y termina el próximo 31 de agosto.

Gracias a él, se han realizado más de 50 murales de artistas de todo el mundo y en esta ocasión, el   chileno Javier Barriga, desplegó su talento como el primer representante de nuestro país. “Surgió, porque me puse en contacto con ellos, y me invitaron a participar. Este año se han pintado alrededor de 8 murales”, comenta el artista a ArtPost.

Boulogne-sur-Mer es una localidad del norte de Francia con más de 2 mil años de historia.  El festival de arte urbano ha convertido la ciudad en un museo al aire libre que conquista a residentes y turistas.

“Boulogne Sur- Mer presenta un rostro -en gran parte- post reconstrucción de la II Guerra Mundial. Gracias al festival, los muros de esta historia muestran ahora un nuevo rostro y forman una galería al aire libre accesible a todos”, afirma el ex ministro Frédéric Cuvillier, alcalde de Boulogne-sur-Mer, en el sitio web del proyecto.

Javier Barriga realizó un mural de 10 x 1 mts, aproximadamente: una mezcla de la técnica del spray junto a pinturas acrílicas .“Con ambos materiales trabajo por capa, al igual que lo hago con mis cuadros. Este es un método academicista de pintura, muy característico del Renacimiento”, afirma.

Amante de la pintura clásica, realista, Javier Barriga vuelve a  sorprender con la representación de una mujer de espalda y trenzas, siempre dejando en el misterio la expresión de su rostro.

El proceso

“Desde atrás, no tienen identidad. Todo el mundo puede identificarse con estos personajes que, en ocasiones, les devuelven recuerdos de infancia y los peinados de sus madres o abuelas. Me gusta hablar del pasado. Es mi fuente de inspiración. Porque si el Street Art es efímero, las historias son eternas”.

Varias de sus misteriosas mujeres, están desplegadas en distintos puntos de Santiago. El artista lo ha dicho innumerables veces: “El arte debe tener un sentido y ese sentido debe ser social, porque para mí el arte es algo que se comparte”. El festival le dio la oportunidad de compartir su trabajo, esta vez, con las habitantes de la ciudad francesa y los miles de turistas que llegan a la ciudad para disfrutar las creaciones de artistas de todo el mundo.

“Para mí es un logro muy grande, ya que es la primera vez que participo en un festival internacional de muralismo. Tanto la gente de la organización como habitantes de Boulogne quedaron muy satisfechos y contentos con el resultado. Por mi parte, estoy tranquilo con haber hecho el mejor de los esfuerzos en un proyecto que reúne la esencia de mi obra y que llevo puliendo por casi 10 años ya”, concluye el muralista.