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El documental “L’Escale”, del realizador francés Antoine Sextier, será exhibido en la próxima versión del “Inedit Chile”, festival internacional de cine documental musical, que se desarrollará entre el 7 y el 12 de diciembre en Santiago.

Sextier, ingeniero de sonido, es casado con chilena quien le mostró la música latinoamericana y transmitió su amor por nuestra música vernácula de la que cuenta con una colección de cientos de discos, preferentemente andinos.  Conocedor profundo de sus sones y armonías, años atrás condujo dos programas transmitidos por la Radio de la Universidad de Chile. Co condujo entre 2013 y 2015 “Perspectivas de la Nueva Canción Chilena” y condujo en 2016 “Nuevas Perspectivas”, siempre analizando desde Francia este movimiento y su reconversión posterior en música del exilio.

Para montar el documental que narra la vida de “L’Escale”, Sextier se tomó ocho años a través de su productora Resonnance Films. El resultado es un documental de 45 minutos, durante el que desfilan los testimonios de diez protagonistas del fenómeno en que se convirtió este pequeño cabaret comprado en el año 1961 por el grupo Los Machucambos, cuyos integrantes lo convirtieron en el epicentro de la música latina parisina. Entre otros, están los recuerdos con tinte chileno de Patricio Castillo, Ángel Parra y Sergio Arriagada (músico integrante de Los Calchakis), los dos últimos fallecidos no hace mucho.

Antes de ser mostrado en “Inedit Chile”, entre fines de septiembre y principios de octubre el documental fue exhibido con éxito en Estrasburgo, Bruselas y París. Su posterior distribución en nuestro país estará a cargo de Cintamani Films.

En el cabaret “L’Escale”, ubicado en el mítico Barrio Latino de París, se afincó en dos períodos Violeta Parra. Primero, justo a mitad de los años 50, en su primer viaje a Europa, y luego en los primeros años de la década del 60′, en su segunda y última estadía en el viejo continente.  En ese local, durante muchas noches, mostró su talento ante un público que poco y nada sabía de la música campesina de nuestro país.

También se hicieron conocidos sus hijos, Isabel y Ángel.  Tiempo después, entre otros también pasaron por “L’Escale” Quilapayún, Patricio Castillo (miembro en distintas etapas del célebre grupo chileno) y la cantante Mariana Montalvo, nombres mayores de la música chilena en el exilio.

“L’Escale”, en fin, quedó para siempre ligada al desarrollo de la música folclórica nacional, particularmente de la Nueva Canción Chilena.

Pero también argentinos, venezolanos y paraguayos y de otros países hermanos pasaron por su escenario. Grupos  andinos que se hicieron célebres, como Los Calchakis, Los Incas y Pachacamac, hicieron escuchar sus primeros sones en el estrecho local de calle Monsieur Le Prince número 15.

Frecuentemente, entre el público que se apretujaba en la estrechez del local estaba Atahaulpa Yupanqui, o Pablo Neruda, Julio Cortázar, Mario Vargas Llosa, Miguel Ángel Asturias, Alejo Carpentier y Gabriel García Márquez y actrices de la talla de Brigitte Bardot. Hasta Ray Barreto, jazzista estadounidense de origen  puertorriqueñoy precursor de la salsa neoyorquina, actuó en “L’Escale”.