Tras una carta enviada recientemente en la que junto con denunciar maltrato laboral, pedían la renuncia del presidente del directorio, Roberto Guerra, y anunciaban un recurso ante la Inspección del Trabajo, el directorio de la Fundación Violeta Parra informó que creará una comisión de trabajo para enfrentar conflicto laboral en el museo homónimo
En un comunicado, el directorio señaló que»desde el mes de abril del presente año se han incorporado nuevos integrantes a este Directorio, en concordancia con la institucionalidad de la Fundación, quienes se han sumado a la tarea de fortalecerla, a la vez que colaborar con el proceso de reconstrucción del museo. Esto se ha expresado en la realización de diversas acciones, tanto públicas como privadas, que se han traducido en la continuidad del museo y su proyecto».
La nota añade que «Es interés del directorio conocer las necesidades del museo, compartir las apreciaciones de su proyecto institucional y construir en conjunto las acciones acordes para su crecimiento. Para alcanzar esos objetivos, consideramos que las y los trabajadores son fundamentales, siempre en el marco de un trato digno, cercano y en permanente diálogo. El sueño de Violeta Parra no podría ser distinto a ello».
Luego ratifica «nuestro compromiso irrestricto con el respeto y los derechos laborales de toda trabajadora y trabajador del museo, rechazando de plano cualquier actitud que pueda ser sinónimo de maltrato o menoscabo hacia cualquier persona de la institución».
El comunicado además indica que, pese a lo que pueda haber circulado a nivel público, «la continuidad del museo no se encuentra en discusión».
Los trabajadores de la corporación, en carta dirigida al directorio, habían denunciado «constantes denostaciones a su quehacer, no solo internas, sino que a través de los medios de prensa» en las que se habían enterado del «cierre del museo y el traslado a la universidad privada Pontificia Universidad Católica, sin que ese hecho fuera tratado jamás dentro de la institucionalidad», añadiendo que «se sigue divulgando esa noticia, en circunstancias de que la totalidad de las obras continúan siendo del dominio del Museo Violeta Parra”.
Asimismo, recuerdan que «durante el estallido, al estar ubicados en el epicentro, sufrimos tempranamente el quiebre de casi todos los vidrios que hacían las veces de muro, quedando clausurados por la Asociación Chilena de Seguridad. Solo quedó habilitado el auditorio, que fue el lugar donde nos instalamos».
«A pesar de todo -dicen-seguimos con las actividades en otras instituciones, gracias a los convenios con bibliotecas, museos y municipios, entre otras», la tiempo que respondieron «ante las vicisitudes ocurridas, reparando matrices de agua, levantando portones, reforzando el depósito, etc. , también los fines de semana».
Tres describir los hechos sucedidos con el incendio del edificio y los esfuerzos respecto de trámites con seguros y traslados del patrimonio del museo, recuerdan la organización de la muestra en el Museo de la Memoria y los Derechos Humanos «consiguiendo que Violeta Parra estuviera en el encuentro más importante del mundo de Arte Contemporáneo: la Bienal de Venecia».


Esfuerzos del equipo
Pero, no obstante estos resultados, señalan «recibimos, en el período descrito, constantes denostaciones a nuestro quehacer (…) y sorprende que, a pesar de lo expuesto, se haya nombrado de Presidente del Directorio a una persona que ha continuado con la política de denostación hacia el trabajo que con tanta entrega hacemos. En el poco tiempo, hemos podido constatar un trato autoritario que excede las funciones de un Director. No podemos seguir normalizando situaciones que se han prolongado demasiado en el tiempo», añaden.
«Somos un grupo profesional pequeño pero afiatado, con mucha experiencia en el mundo de los museos, por lo que la falta de valoración a nuestro trabajo nos afecta sobre todo por el contraste con que el público sí lo hace ( https://www.museovioletaparra.cl/wp-content/uploads/2021/01/MVP_estudio-de-publico_2020.pdf )», indican, agregando que «este espacio cultural, que en sus casi ocho años ha demostrado ser un agente reconocido y relevante en el contexto nacional e internacional, sigue en una situación de incertidumbre, sin saber de su real continuidad.
Terminan afirmando que «consideramos fundamental la reconstrucción de su edificio, la reactivación del eje Vicuña Mackenna en conjunto con la principal universidad pública del país, la estabilización institucional y un clima de sana convivencia laboral» al tiempo que «solicitan la remoción del sr. Roberto Guerra como Presidente del Directorio del Museo Violeta Parra».

