Federico Assler Brown, escultor (Santiago, Chile, el 24 de abril de 1929), tras estudiar arquitectura por dos años en la Universidad Católica de Valparaíso, donde recibió lecciones de Hans Soyka, optó por una carrera artística iniciando sus indagaciones en los talleres de dibujo de la Escuela de Bellas Artes de la Universidad de Chile.
Aunque llegó a destacar con sus primeros trabajos como pintor, su interés por los problemas derivados de la creación de obras en volumen propias de su primer impulso arquitectónico, lo llevaron a la escultura a mediados de la década de los 60. Junto a Raúl Valdivieso, Sergio Mallol y Sergio Castillo integró la llamada Generación del 50 que buscaron experimentar con nuevas técnicas y materiales. También fue uno de los escultores integrantes del Grupo Rectángulo cuya investigación apuntó hacia un fuerte fundamento geométrico y abstracto.
En sus primeras piezas realiza plantillas recortadas en tablones de madera conglomerada, que repetidas con ampliaciones graduales y pegadas forman volúmenes de textura escalonada con diferentes figuras. No obstante, en su interés vincular la escultura con el ser humano y la naturaleza en exteriores lo llevó a utilizar hormigón, un material de mayor resistencia que predomina en su trayectoria artística. Para ello realiza moldes de poliestireno expandido, denominado (“plumavit” o “Aislapol”) en los que posteriormente vuelca la mezcla de hormigón.
Su obra está inspirada fundamentalmente en la figura humana y en la columna como señal de la presencia de pie del hombre. De apariencia totémica, frecuentemente nacen del suelo, sin pedestal, como una manifestación de la tierra.
De sus alrededor de seis décadas de trayectoria artística, 40 los ha dedicado a la escultura con su citada técnica en hormigón en los espacios públicos.
En forma paralela a su quehacer artístico, Federico Assler se ha desempeñado en distintos cargos como profesor de escultura y paisajismo. También fue director del Museo de Arte Contemporáneo de la Universidad de Chile entre 1965 y 1968. En 1995 fue designado presidente del primer directorio de la Sociedad de Escultores de Chile y por su aporte y trayectoria artística de 60 años, Assler recibió el Premio Nacional de Arte 2009.
(Foto principal: Homenaje a Jackson Pollock (1996), Federico Assler)



