La 59 Bienal de Venecia se está llevando a cabo desde el 23 de abril y hasta el 27 de noviembre de 2022, bajo el nombre de La leche de los sueños -curada por Cecilia Alemani- y contempla la exposición de 213 artistas de 58 países, en 79 pabellones y 31 eventos colaterales, los cuales tendrán lugar en el Pabellón Central (Giardini) y en el Arsenale.
Por primera vez en sus 120 años, la Bienal permite que un robot artista exhiba su obra junto a la creada por humanos. La exhibición explorará el miedo a un mundo controlado por la tecnología de la inteligencia artificial (IA).
Ai-Da presenta sus obras en el Pabellon Central (Giardini) a modo de interpelación a la sociedad tecnológica, según explicó su creador, Aidan Meller, un británico que llevaba 20 años dirigiendo una galería de arte hasta que se convirtió en pionero lanzando el primer robot creativo del mundo.
Presentada en 2019 como “la primera humanoide artista”, Ai-Da crea poemas, pinturas y esculturas. Su nombre es un homenaje a Ada Lovelace, una matemática británica considerada la primera programadora de ordenadores, conocida también por ser la única hija legítima del poeta Lord Byron.
¿Queremos un mundo en el que ‘ella’ sea creación o autora?, desafió Meller luego que Ai Da concediera una entrevista a The Guardian mediante un cuestionario que el periódico envió a la androide
Ideada en la ciudad de Oxford por un equipo multidisciplinario liderado por Meller, es definida por sus creadores como “primera artista robot ultrarrealista del mundo”.
Gracias a su “sofisticado software de lenguaje”, que The Guardian calificó como “Siri con esteroides”, Ai-Da es capaz de expresar conceptos. “Me gusta pintar lo que veo. Puedes pintar desde la imaginación, supongo, si tienes imaginación”, dijo cuando se le consultó si podía elaborar una obra sin basarse en un modelo predeterminado.
La periodista Caroline Davies quiso saber si era capaz de apreciar el arte o la belleza. “No tengo emociones como los humanos. Sin embargo, es posible entrenar un sistema de aprendizaje automático para que reconozca expresiones faciales emocionales”, respondió. “Soy una artista, si el arte significa comunicar algo sobre quiénes somos y si nos gusta hacia dónde vamos. Ser artista es ilustrar el mundo que te rodea”, respondió la robot al ser consultada sobre la naturaleza de sus creaciones.
Ha señalado, asimismo, que sus artistas predilectos van desde Yoko Ono hasta Miguel Ángel, además de la escultora colombiana Doris Salcedo y el pintor ruso Wassily Kandinsky.
Algunos de los elementos de sus cuadros son relativos a Alan Turing, el metaverso y los conceptos de Dante sobre el purgatorio y el infierno.

«Los artistas incomodan a audiencias de su tiempo»
La androide ha atraído a miles, después de que empezara 2022 dando un recital de poesía respondiendo con su propio lenguaje a La divina comedia, de Dante, a la que fue expuesta.
Su creador, Meller, comparó la carrera de los artistas más importantes de la historia tratando de encontrar un paralelismo en lo que los había hecho triunfar. Descubrió que tenían en común que todos incomodaron a la audiencia de su tiempo. Ai-Da «es un proyecto ético creado para plantear cuestiones sobre el uso de la tecnología y el impacto que tendrá en nuestra sociedad, y valorar si realmente queremos introducir algo así”, dice, mostrando inquietud ante la velocidad de desarrollo de los modelos de lenguaje.
La poesía de Ai-Da es mucho más sofisticada que la que triunfa en las redes sociales firmada por las nuevas generaciones. “We looked up from our verses like blindfolded captives, / Sent out to seek the light; but it never came” (Alzamos la vista desde nuestros versos como cautivos con los ojos vendados, /enviados a buscar una luz; que nunca llegó) son algunos de sus versos. “Llegará un momento en que lo escrito por la IA será completamente indistinguible del texto humano”, añade su creador.
Su aspecto hiperrealista es uno de los más sobresalientes hasta el momento, a lo que se suman las múltiples referencias culturales que nos han hecho desconfiar de las máquinas (Blade Runner, Ex Machina, Westworld…).
El pasado octubre la humanoide fue detenida en la aduana de Egipto cuando llegaba al país para exponer una escultura en la pirámide de Giza. Al llevar incorporado un módem y cámaras en los ojos (utiliza la tecnología de reconocimiento facial para crear retratos), las autoridades del país la tuvieron retenida acusándola de espionaje.

