Una escultura del presidente de Rusia, Vladimir Putin, «apareció» en un parque infantil del Central Park en la ciudad de Nueva York durante la noche de este lunes. La obra presenta un brillante color rojo y fue instalada en el lugar por el artista francés James Colomina.
En una publicación de Instagram, Colomina se atribuyó el crédito de la obra, que retrata a Putin sentado encima de un tanque de guerra en miniatura.
Colomina escribió en su cuenta que la escultura «pretende denunciar el absurdo de la guerra y resaltar la valentía de los niños frente a situaciones violentas y catastróficas que otros desencadenan».
El artista compartió fotos de niños interactuando de manera divertida con la escultura.
«¡La escultura no pasó desapercibida! Eso es lo que me gusta, cuando hay una interacción real», aseguró la francesa.
La estatua estuvo en el pulmón de Manhattan solo el 2 de agosto, ya que Colomina tuvo que quitarla porque «ya no estaba presentable» y el cañón de juguete sobre el que estaba el mandatario lucía roto.
Además de en Nueva York, Colomina ha exhibido esta misma estatua en los Jardines de Luxemburgo de París y el Parque Joan Miró de la ciudad de Barcelona. El no disponer de permisos oficiales para hacer estas instalaciones ha hecho que el artista tenga «algunos problemas con las autoridades», reveló.

Otra de las obras de intervención de James Colomina, en Francia.

Según informó CNN, a Colomina se le conoce por sus esculturas exteriores de color rojo brillante, que a menudo se instalan subrepticiamente en lugares públicos sin previo aviso. En abril, instaló otra con un mensaje contra la guerra: un niño soldado que lleva un rifle que se convierte en una rosa. La obra se instaló en Francia.
Y el año pasado erigió dos esculturas con su característico rojo intenso en Berlín como comentario sobre el aniversario número 32 de la caída del Muro de Berlín, según el grupo de galerías de propiedad francesa Galeries Bartoux.

