Tras la realización de un grafiti en una de las cúpulas del Museo de Bellas Artes -que aún sigue intacto-, así como la reciente polémica suscitada por la multa de siete millones de pesos aplicada a un pub en la comuna por la pintura no autorizada de sus muros para eliminar otros grafitis, se trabó una discusión en la que diversos actores públicos han emitido su opinión relativa al tema del cuidado del patrimonio nacional.
Las siguientes son algunas de ellas, expresadas en sendas cartas a «El Mercurio»:
Grafiti en el Bellas Artes
Respecto de los grafitis en la cúpula del Museo de Bellas Artes, nuestra institución estuvo dispuesta a limpiarlo desde el primer momento; sin embargo, por tratarse de un monumento nacional, la normativa vigente hizo necesario llevar a cabo una extensa tramitación, que ya está llegando a su fin con la licitación y próxima limpieza durante los primeros diez días de noviembre.
Alejandro Bley Uribarri
Jefe de Administración y Finanzas
Museo Nacional de Bellas Artes
Dañar el Patrimonio es dañar el futuro
En 2015, en su cruzada religiosa, el Estado Islámico arrasó con la mítica ciudad de Palmira dinamitando irrecuperablemente tesoros de la humanidad, como el Templo de Balsahlmin y de Baal, de 1.900 años de antigüedad.
Recientemente, y por motivos distintos, activistas han decidido emprenderlas contra pinturas de Van Gogh y Monet.
En Santiago, el monumento ecuestre del maestro escultor Virginio Arias regalado a la ciudad por un grupo de ciudadanos, hubo de ser escondido porque, por otra causa, alguien decidió aserrarlo.
Otro, mientras, estimó que su firma en spray amarillo primaba por sobre el conjunto estético brindado a la urbe por el magnífico edificio de nuestro Museo de Bellas Artes.
Nuestras ciudades, guardianas de la memoria cultural de miles que antes las habitaron y cuidaron, están siendo hoy asoladas por el vandalismo, los rayados informes y el culto al feísmo.
He solicitado al Gobierno, en la reciente discusión de presupuesto, que disponga un fondo especial de recuperación de centros urbanos y monumentos patrimoniales dañados.
Si la causa que a cada cual parece justa amerita despojar a las futuras generaciones de la belleza y cultura construidas por quienes nos antecedieron, solo retrocederemos hacia sociedades más incivilizadas, pobres y primitivas.
Luciano Cruz-Coke C.
Senador

Increíble pero cierto. Se multa al comerciante que pinta su fachada para mejorar el entorno de su barrio, se fiscaliza constantemente al locatario formal, mientras en su puerta el informal vende los mismos productos a mitad de precio.
Estamos en un país donde rayar los espacios públicos es gratis, vender en la calle es gratis y no respetar el Estado de Derecho también lo es. Hemos llegado a tal nivel de relativización de los conceptos básicos de la convivencia social que hacer las cosas bien es castigado.
Tal como lo afirma el título de esta carta: el mundo al revés.
Ricardo Mewes
Presidente de la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo de Chile (CNC)

