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Dos nuevos ataques contra obras de arte se registraron este viernes en el mundo: en Milán un grupo de ecologistas cubrió con 8 kilos de harina un automóvil puesto en valor por el artista estadounidense Andy Warhol, mientras en Oslo dos activistas pintaron de naranja el «Monolito», una escultura en el popular Parque de Vigeland de la capital noruega.

El ataque en Milán se realizó en la Fabbrica del Vapore di Milano, un centro de exposiciones que acoge una retrospectiva sobre el icono del «pop-art» titulada «Andy Warhol: La Pubblicità Della Forma». Los activistas arrojaron sacos de harina hasta cubrir totalmente el vehículo customizado por Warhol, mientras gritaban consignas como «es una cuestión de bien común», según se aprecia en un video publicado por el diario especializado en arte Artribune.

Los responsables del ataque forman parte del colectivo Ultima Generazione, la división italiana de Extintction Rebellion, un grupo que promueve la desobediencia civil para llamar la atención sobre la crisis climática.

Dos semanas antes, otros miembros del mismo colectivo lanzaron puré de verduras sobre «El sembrador», obra pintada por Vincent Van Gogh en 1888 y que se exponía en una muestra dedicada al genio holandés en el Palacio Bonaparte de Roma.

En el caso de Oslo, los activistas pertenecen al grupo Stopp Oljetinga (Detengan la actividad petrolera) y justificaron su  acción por el «decepcionante resultado» de la cumbre climática mundial (COP27), que se celebró en Egipto. Los ambientalistas denunciaron que Noruega repartirá este año  53 licencias de exploración petrolera más. Los gobiernos mundiales nos llevan al colapso social, que se verá como el «Monolito'», consta en un comunicado difundido por la agencia española de noticias EFE, reproducida por Emol.

El «Monolito» es una obra de 17 metros de alto, la más famosa del parque -que contiene obras del escultor noruego Gustav Vigeland- y que tiene esculpidas 121 figuras humanas desnudas y entrelazadas. Los activistas destacaron que la pintura se puede eliminar con facilidad y la obra no resultará dañada.

Otros miembros del grupo trataron de adherirse con pegamento la semana pasada a «El grito» de Edvard Munch, en el Museo Nacional de Oslo, reclamando el fin de la actividad petrolera. Grupos de activistas contra el cambio climático han cometido acciones similares en las últimas semanas en todo el mundo, con un cuadro de Claude Monet en un museo próximo a Berlín; con «Los Girasoles», de Van Gogh en Londres, y «Masacre en Corea», de Pablo Picasso, expuesto en Melbourne (Australia), entre otros.