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El buen diseño, según Jochen Eisenbrand, curador jefe del Museo Vitra Design en Weil del Rin, siempre ha estimulado el consumo: «A los diseñadores les gusta crear algo nuevo. Lo nuevo es el aliciente más importante a la hora de comprar algo. Y lo nuevo siempre hace que lo que ya existe parezca obsoleto».

Pero ese hábito de consumo se ha convertido en un problema: solo en Alemania, el consumo privado es responsable de alrededor del 34 por ciento de las emisiones de CO2 per cápita. Llevamos mucho tiempo utilizando más recursos de los que nuestro planeta puede ofrecer y producimos enormes cantidades de residuos nocivos para el medio ambiente.

Eisenbrand cree que, sobre todo, entre la generación más joven hay un cambio de mentalidad: ¿Qué podemos usar en la industria del plástico para alejarnos de las materias primas fósiles? ¿Y qué materias primas renovables y biodegradables podemos usar que no vuelvan a causar problemas?»

Katrin Müller-Russo, catedrática que imparte clases de diseño y ecología en la Escuela Internacional de Diseño de Colonia (KiSD), afirma que los nuevos materiales sostenibles hacen posible que la labor interdisciplinaria en el sector del ecodiseño sea cada vez más importante. Sus alumnos, por ejemplo, inventaron un proceso de teñido de telas que funciona con bacterias, más respetuoso con el medio ambiente que el teñido y acabado textil convencional, responsable de alrededor del 20 por ciento de la contaminación global del agua.

Además del origen y la reciclabilidad de los materiales, el diseño sostenible, también conocido como ecodiseño, está relacionado con la longevidad al repararse y usarse el mayor tiempo posible, afirma Ingrid Krauß, directora científica del Centro Internacional de Diseño de Berlín (IDZ). «Y cuando se está diseñando un producto, preguntarse: ¿Es necesario un producto o es mejor un concepto de servicio?”.

Embalaje reciclabe de RePack ganó el Premio Alemán de Ecodiseño de 2021.

Un ejemplo es el embalaje reutilizable para el envío de pedidos por correo. En lugar de usar bolsas desechables, las tiendas en línea pueden enviar sus productos en un sobre de correo reutilizable. Los clientes pueden devolverlo sin recargo alguno, luego el embalaje se limpia y se reutiliza hasta 20 veces. Así se evitaría alrededor del 80 % de CO2 y se produciría un 96 % menos de residuos de embalajes.

Para Ursula Tischner, autora del libro ¿Qué es el ecodiseño? dicha perspectiva genera beneficios económicos sostenibles para la mayor cantidad posible de personas.

Jochen Eisenbrand advierte, empero, que las soluciones sostenibles son mejores para las personas y la naturaleza, pero al principio suelen ser más caras para las empresas. Pero los nuevos materiales valen la pena a largo plazo. Sobre todo si se tiene en cuenta que muchos de los gastos de los productos no sostenibles no los pagan las propias empresas, sino los consumidores en general. (Fuente DW)

Fotografía principal: Proyecto «2harvest», nominado para el Premio Alemán de Ecodiseño 2022, muestra cómo las células solares incorporadas en los folios de PET, producen energía para calentar invernaderos