Skip to main content

Un hallazgo artístico de gran relevancia conmocionó a la comuna de Ñuñoa esta semana. Se trata de un mural inédito del reconocido pintor chileno Claudio Bravo Sanhueza que permanecía oculto bajo una capa de yeso en el baptisterio de la histórica Parroquia Nuestra Señora del Carmen.

El inesperado descubrimiento ocurrió durante trabajos rutinarios de mantención y restauración que se realizaban en el interior del recinto religioso. Los expertos restauradores notaron anomalías en la pared principal del baptisterio que sugerían firmemente la presencia de una obra pictórica subyacente de gran formato.

Tras el retiro cauteloso del recubrimiento, especialistas del Consejo de Monumentos Nacionales confirmaron la autoría del mural que ha sido denominado tentativamente El Bautismo de Chile por Bravo Sanhueza. Se estima que la monumental obra fue ejecutada por el artista a mediados del siglo XX.

El mural revela características propias del estilo del pintor un artista conocido por su habilidad para conjugar la tradición religiosa con el arte moderno chileno. Este descubrimiento representa un valor patrimonial incalculable tanto para la comuna como para la historia del arte nacional.

La Parroquia y el Arzobispado de Santiago informaron que la zona ha sido acordonada de inmediato para asegurar el área. Se iniciará un riguroso proceso de limpieza y restauración con el fin de recuperar la obra completamente y garantizar su conservación a largo plazo.

Claudio Bravo Sanhueza a pesar de ser más famoso por sus retratos dejó una marca distintiva en el arte público de la capital. Actualmente se investigan las circunstancias exactas que llevaron a que el mural fuera cubierto con yeso en algún momento posterior a su creación original.

El párroco de Ñuñoa expresó su asombro y profunda alegría por este suceso calificándolo como un «milagro artístico». Se anticipa que el mural recuperado atraerá a numerosos visitantes y expertos en arte una vez que los trabajos de restauración hayan concluido.