MIAMI (Por Pilar Vega, ArtPost).- Es un imán turístico incluso para quienes no son amantes del arte. Su atractivo se olfatea desde lejos con la hilera de extranjeros que caminan en la misma dirección. Algunas obras de arte de gran formato en los edificios, anticipan lo que metros más allá, el museo a cielo abierto conocido como “Wynwood Walls” exige en la ciudad de Miami: una visita obligada.
Ubicado donde hace diez años atrás «la droga y la prostitución» eran reyes, hoy se ha convertido en el barrio de moda de Miami: allí, artistas de todo el mundo plasman su creatividad. Más de cien pintores urbanos han podido dejar su impronta en los cerca de 3.250 metros cuadrados de paredes de granito que dan color a la ciudad. Las galerías, zonas de ocio y bares decidieron rodearlos.
La entrada no es gratuita pero vale la pena ( niños no pagan). Es cosa de ingresar para que comience un disfrute de arte y color: grandes y chicos se “pelean” los muros para obtener la mejor foto.
Es en la primera explanada en “Wynwood Walls” donde – desde 2019- un chileno ha plasmado su arte. Se trata de Dasic Fernández- que participa por segunda vez. Su mural «All Fighters Go To Heaven» ( “Todos los luchadores se van al Cielo”) hasta ahora ha sobrevivido a la renovación que cada cierto tiempo se hace para dar oportunidad a nuevos artistas de exponer en este gran museo a cielo abierto.
Según ha dicho varias veces, los rostros de sus pinturas son multicolores para hacer desaparecer el aburrido gris de las ciudades. Fuertemente influenciado por la cultura del hip hop, sus murales también resaltan contenidos sociales. Los personajes que suele plasmar llevan las caras cubiertas, como símbolo de lucha.
“Cuando pinto me gusta reflejar las luchas, todos luchamos cada día, incluso, hasta en contra de nuestros propios límites, los rostros que plasmo pueden representar a uno o todos. Cuando te levantas cada mañana comienzas una lucha, bien sea por algo muy personal o colectivo” ha asegurado.
Su mural es sólo una antesala, a lo que espera al visitante más adelante en el recorrido. Galería GGA (GGA Gallery, dentro de los muros de Wynwood) es un espacio dinámico que exhibe una lista en constante cambio de exposiciones individuales de artistas pasados y presentes de “Wyndwood Walls” para sumergirse en el movimiento global de arte callejero. Las obras del chileno Dasic Fernández que dan forma a la muestra “The Lightness of Being”, llevan casi dos meses expuestas en ella. Este 15 de noviembre fue el último día.
Se trata de su primera exposición individual en Estados Unidos: pinturas originales a gran escala centradas en la figura humana con vibrantes colores, que identifican las obras del artista. “Puedes ver a los personajes, no tienen color de piel. Son todos los colores juntos y así es como veo a la gente y así es como debería ser. Deberíamos vernos como arcoíris llenos de color», dijo Fernández a CBS News.
“Los colores que se desprenden representan la energía del ser humano, eso que se ve como gotitas o puntos que se van alejando del cuerpo es la fuerza que hay en cada uno de nosotros, me gusta que aquella persona que vea mis trabajos sienta esa energía y la replique en cosas positivas”.
De Rancagua al mundo
Dasic Fernández ha sido catalogado como el latinoamericano con mejor estética en la escena del aerosol, según The New York Times y The New York Post, gracias a su particular combinación de colores a mano alzada con pinturas en spray, óleo y acrílica con pincel.
Con poco más de 30 años, Dasic Fernández se ha ganado un espacio en Street Art a nivel mundial.
Sus obras repletan de color también Manhattan y Brooklyn, Buenos Aires y Sao Paulo, grandes ciudades reconocidas por su muralismo. Cuando Dasic Fernández emigró a Nueva York en 2009, jamás pensó que su arte viajaría más allá de las murallas de Rancagua donde comenzó.
Fue el artífice del encuentro más grande del género que se haya realizado en Chile, el «Muro por la paz», en el perímetro de la viña Cousiño Macul, en Peñalolén, en 2009.
Allí, un basural se convirtió en un mural continuo de dos kilómetros, pintado en tres días, todo un récord mundial. En esa ocasión participaron casi todos los grafiteros de Chile, así como muchos extranjeros. Además se unieron todas las técnicas: muralismo, graffiti y Street Art, entre otros.






