Bajo el título de Brain Forest Quipo (Quipu cerebro del bosque), el martes 11 de octubre se abrió a público en el Turbine Hall del Tate Modern de Londres -Museo Nacional Británico de Arte Moderno- la exposición de la megainstalación multidimensional de la artista y poeta chilena Cecilia Vicuña.
Calificada por The Guardian como “la más misteriosa y conmovedora” obra expuesta en dicho centro cultural, el título de la obra es una «palabrarma», compuesta por “brain” (cerebro) y “rain forest” (bosque de lluvia)- que alude a las conexiones entre lo personal y lo universal y que, al igual que las hebras de la instalación, se expresan tanto en la misteriosa materia gris de nuestro cerebro como en la asombrosa cosmología del tiempo y el espacio exterior», informa Culto de El Mostrador. Vicuña escribe: “la Tierra es un bosque-cerebro y el quipu abraza todas sus interconexiones”.
La instalación reúne las diferentes líneas de la práctica artística de Cecilia Vicuña tanto en uso de materiales, su trabajo con la voz y el paisaje sonoro, el activismo indígena, las causas ambientales, y su trabajo pionero con la tradición andina del quipu, antiguo sistema de registro y comunicación basado en nudos, usado desde 2.500 AC. en los Andes.
“En los Andes la gente no escribía, tejían significados en los textiles y anudaban cuerdas. Hace cinco mil años crearon el quipu, un poema en el espacio, una forma de recordar, involucrando el cuerpo y el cosmos a la vez. Una metáfora espacial y táctil para la unión de todos”, dice la artista, quien lleva más de 50 años trabajando en torno a este patrimonio.
Con la exposición en Londres, Vicuña cierra un año con dos hitos de sus cincuenta años de trayectoria: ser la primera latinoamericana en exponer en la rotonda del Museo Guggenheim de Nueva York y en recibir el Premio León de Oro a la trayectoria de la Bienal de Venecia.
La monumental instalación Quipu cerebro del bosque se plantea como un acto de luto por la destrucción de los bosques, el impacto del cambio climático y la violencia contra los pueblos indígenas. La obra o “poema en el espacio” como plantea la artista, se compone de varios quipus, realizados en cuatro formatos: quipu escultura textil, quipu sonoro, quipu video digital y quipu de encuentros públicos.
Las dos esculturas textiles de color blanco hueso -una llamada Madre y la otra, Hija- miden 27 metros de alto por 8 de diámetro, y están confeccionadas con lana sin hilar, fibras vegetales, cuerdas y cartones, intercaladas con objetos encontrados como pequeñas pipas de arcilla y fragmentos de cerámica, que fueron recolectados de las orillas del Río Támesis por una comunidad local de mujeres latinoamericanas.
Desde el interior de cada estructura textil se escucha Sound Quipu, un paisaje sonoro que Vicuña conceptualizó y cuya dirección estuvo a cargo del compositor colombiano Ricardo Gallo. Incluye cantos indígenas, música contemporánea, sonidos de animales, humanos y naturaleza entremezclados.
El componente audiovisual es Digital Quipu, una secuencia de videos creados por activistas indígenas y defensores de la tierra. Estos videos son exhibidos tanto en un espacio de Turbine Hall como en los vestíbulos del Tate Modern.
La exposición en Tate Modern es una comisión anual realizada entre el Tate y Hyundai Motors desde 2015. Anteriormente ha sido reservada a grandes artistas , entre ellos Ai Wei Wei, Tania Bruguera, Louise Bourgeois, Olafur Eliasson y Anish Kapoor.


(Fotografías crédito: Tate, Sonal Bakrania)

