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En una carta a “El Mercurio” un grupo de doce arquitectos colegiados expresaron su crítica respecto de los premios anuales de esa Orden entregados esta semana apuntando al galardón entregado a un profesional que “participó en daños a la fachada de nuestra Sede Central, obra de Luciano Kulczewski de 1920 declarada Monumento Nacional, a través de acciones contrarias al artículo 38 de la Ley que rige y protege estos inmuebles”.

La misiva destaca el hecho que estas distinciones han sido entregadas por décadas con el propósito de destacar “el quehacer de las y los arquitectos respecto de la profesión y sus diversas manifestaciones”.

“La última versión -dicen- nos ha sorprendido por diversos factores: en primer lugar, varias categorías fueron declaradas desiertas; segundo, salvo por honrosas excepciones, se ha privilegiado el ideario político por sobre la acción gremial; tercero, las arquitectas solo tienen un cuarto de representación y, por si fuera poco, se ha premiado a un arquitecto que participó en daños a la fachada de nuestra Sede Central, obra de Luciano Kulczewski de 1920 declarada Monumento Nacional, a través de acciones contrarias al artículo 38 de la Ley que rige y protege estos inmuebles”.

Los profesionales suscriptores señalan que “Consideramos estas acciones como señales equívocas, contradictorias y cada vez más alejadas de lo que debería ser nuestro principal rol, que es el de cohesionar al gremio en función de propósitos comunes, entre ellos cuidar la ciudad, el patrimonio y los espacios públicos en pos de una mejor calidad de vida que la ciudadanía demanda urgentemente”.

Firman la carta Pablo Altikes, Paulina Andrés, Emilio Arancibia, Richard Araneda, Humberto Eliash, Fernando Marín, Ana María Lisboa, Claudia Ojeda, Edith Pacci, Carolina Solar, Fernando Sotomayor, Alberto Texido, todos arquitectos colegiados.