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La Brigada de Delitos contra el Medio Ambiente y el Patrimonio (Bidema) de la Policía de Investigaciones (PDI) ha realizado una rigurosa investigación y tomado diversas declaraciones en su trabajo para dar con los responsables de los rayados en el Museo de Bellas Artes durante una manifestación el pasado 11 de agosto.

Como se recordará, en la ocasión un par de sujetos jóvenes subieron al techo del monumento nacional procediendo a rayar con graffities la cúpula norotiente del palacio.

Entre ellas, según informa hoy «El Mercurio», está la realizada al jefe de Administración y Finanzas del recinto, quien aseguró que «las personas que ingresaron al lugar ya sabían cómo hacerlo».

Asimismo entregó su versión uno de los electricistas que trabajan en el lugar, quien informó que ese día trabajaron «hasta las 17:00 horas, por lo que, cuando ocurrió el hecho, no nos encontrábamos y las últimas veces dejamos las compuertas del techo abiertas». Justamente es hacia dicha situación que apuntan las pesquisas como la más probable vía de acceso de los autores al techo del edificio.

Personal de seguridad consultado reconoció que antes del cierre del palacio, a las 17:30 horas, vieron a un par de sujetos circulando por el segundo piso, hecho que llamó la atención porque a esa hora ya casi no había público en el Museo, aunque, luego desaparecieron por lo que no se siguió indagando.