En la versión presencial de ArtStgo- una de las ferias de arte más prestigiosas que se realizó el pasado 20 y 21 de agosto ( versión online hasta 31 de agosto)- llamó la atención de muchos quienes ingresaban en el sector Zócalo del GAM. Un mesón con una interesante propuesta de joyería contemporánea daba la bienvenida al área y despertaba la curiosidad de los visitantes.
Entre las tantas obras que captaba la atención había un pequeño pero llamativo broche bajo el nombre: “La Calle Grita”. Plata, alpaca, latón, papel, plástico PETG, resina, resorte de acero y cabezas de cartucho calibre 12, recolectados en las manifestaciones, vaciados y tratados (10 x 9 x 2,5 cm). Su creadora es Verónica Nuñez, 3er premio en la III Bienal Latinoamericana de Joyería Contemporánea, joyeros argentinos, 2020-2021.
“Crecí entre talleres de carpintería y mecánica, fabricaba mis propios juguetes en total libertad de creación. Es esta libertad la que quiero rescatar para sumergirnos de nuevo en un mundo en que la imaginación es la protagonista, potenciando así la capacidad de inventar historias y de jugar con la versatilidad de los objetos”, afirma Verónica Nuñez en su declaración de intenciones.
Se trata de JOYABRAVA, una agrupación que reúne a más de 30 joyeras contemporáneas que trabajan la joyería como medio de expresión artístico: investigan y experimentan con materiales, conceptos y procesos. Su objetivo es insertar este arte, en el ámbito cultural chileno y extranjero.
“Como grupo, hemos trabajado e investigado constantemente sobre nuestra identidad desde una mirada política, cuestionando los límites y alcances simbólicos de las piezas que realizamos, creando una tensión con la joyería tradicional. Un lenguaje medular con el que los joyeros bravos generan un cuerpo de obra que perdurará en el tiempo”, asegura la asociación en su sitio web.
JOYABRAVA plantea una revalorización del objeto y su materialidad como arte portable. Reivindica el gesto, piensa con las manos, experimenta y proyecta piezas que dialogan con el contexto.
El broche “Habitat I” de Yael Olave está formado con plástico reciclado de las bolas de desodorante roll-on, resina bio-orgánica, latón, plata, pigmentos naturales y acero inoxidable (8 x 9 x 2,4 cm).
«Mi propuesta se basa en la reutilización y el reciclaje: una vez que el objeto pierde el sentido para el cual fue elaborado, lo tomo y apelo a la transformación intuitiva de los materiales artificiales ya desechados. Mantengo las huellas de su uso anterior, la forma, la memoria que nos aporta, y, a su vez, acentúo el valor añadido del trabajo hecho a mano. Es el diálogo y el tratamiento delicado y respetuoso el que reivindica el oficio de artesano y se traduce en una pieza única, objeto o diseño tangible con un ADN de color y diversidad», afirma Olave en su declaración de intenciones.
JOYABRAVA nació en octubre de 2010 y su lanzamiento fue en el Museo de Arte Contemporáneo (MAC). El nombre surgió en honor a la «cueca brava». “La Joyería en Chile ha sufrido una transformación similar a la del baile nacional. Es decir, ha vivido una renovación fuerte, contraponiéndose a la joyería tradicional. Se ha tomado espacios nuevos, integrando a creadores de otras disciplinas como diseñadores, arquitectos, sociólogos, artistas y teóricos”.
Foto principal: Collar Metástasis– Clarisa Menteguiaga-Tela, algas, vidrio y tintes naturales (80 x 40 x 15 cm).




