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El arte y técnica de representar objetos o crear figuras en tres dimensiones, trabajando o labrando un material, desde barro y arcilla, hasta piedra, madera o metales, ostenta una larga presencia en la historia de la humanidad y, desde la arqueología y antropología, dichas obras suelen ser utilizadas como testimonios desde los cuales deducir el grado de desarrollo que sus productores presentaban al momento de su creación.

La escultura es también el arte a través del cual líderes humanos buscaron aquella esquiva inmortalidad que se les negaba no obstante haber logrado conformar imperios en el devenir de sus deseos de poder y gloria. Su historia es, pues, casi tan extensa como la del homo sapiens sapiens, al parecer la primera especie en practicar, hace unos 30 mil años (p. ej. Venus de Willendorf), este tipo de reproducción en tres dimensiones, no obstante los ejemplos de trabajos de ornamentación en hueso o plumas descubiertas en cavernas habitadas por la especie neanderthal, miles de años antes de la aparición del sapiens.

En un gran salto adelante, civilizaciones agro pastoriles como las de Sumeria, Babilonia, Egipto y Roma, desarrollaron la escultura como una forma de comunicación política que daba sustento a los relatos de sus elites en función de la cohesión social en torno a liderazgos de hombres dioses inmortalizados en materiales diversos, hasta llegar al mármol romano que, empero, tras la caída del imperio, debió esperar hasta el Renacimiento para reencontrarse con la armonía y belleza de la escultura peninsular, aunque es, precisamente en Italia, en donde los grandes escultores volvieron a emerger.

Así, mencionar el arte de la escultura rememora de inmediato al menos a cuatro grandes como Miguel Ángel, Donatello, Bernini en los 1400-1600 y Cánova más tarde (1.700-1800) grandes visionarios detrás de algunas de las esculturas más relevantes de la historia del arte. Su extraordinario talento de manipular materiales y desafiar las expectativas del público cincelando mármol o fundiendo bronce, es innegable.

Miguel Ángel, “David”, 1504. (Foto: Fotos de archivo de Marta Pons Moreta/Shutterstock)

MIGUEL ÁNGEL (1475-1564)

Michelangelo Buonarroti (Caprese, 6 de marzo de 1475-Roma, 18 de febrero de 1564), conocido como Miguel Ángel, fue arquitecto, escultor, pintor y poeta italiano renacentista. Aunque se le suele relacionar con la pintura y los frescos debido a su reconocido trabajo en el techo de la Capilla Sixtina, Miguel Ángel  se consideraba a sí mismo un escultor. Desde muy joven manifestó sus dotes artísticas para la escultura. Bajo la tutela de Bertoldo di Giovanni, frecuentó el jardín de San Marcos de los Médicis, donde estudió las esculturas antiguas allí reunidas. Sus primeras obras despertaron la admiración de Lorenzo el Magnífico, que lo acogió en su Palacio de la Via Longa. Allí se encontró con humanistas del círculo de los Médicis, que lo pusieron en contacto con las teorías idealistas de Platón, las que acabaron convirtiéndose en pilar de su vida que plasmó tanto en sus obras plásticas como en su producción poética. El artista creía que cada bloque de mármol contenía una obra de arte esperando salir al mundo, y que solo necesitaba tallarlo hasta encontrarla. Como Donatello, su icónica escultura de David es uno de los símbolos más conocidos del Renacimiento italiano y ha inspirado a artistas de todo el mundo por siglos. La dedicación de Miguel Ángel hacia su arte no conocía límites y siguió trabajando hasta una semana antes de su muerte a la edad de 88 años.

Esculturas importantes: La Piedad (1499), David (1504), Esclavo moribundo (1516)

Antonio Canova, “Eros y Psique”, 1793. (Foto: Wikimedia Commons, CC BY-SA 4.0)

ANTONIO CANOVA (1757-1822)

Antonio Canova (Possagno, 1 de noviembre de 1757-Venecia, 13 de octubre de 1822) fue escultor y pintor italiano del neoclasicismo. Su estilo estuvo inspirado en gran medida en el arte de la Antigua Grecia y gran parte de su obra se centra alrededor de temas mitológicos. Sus trabajos fueron comparados por sus contemporáneos con la mejor producción de la antigüedad y considerado el mejor escultor europeo desde Bernini. Si bien la influencia de Bernini es clara en sus primeras obras, Canova pronto dejó atrás las escenas melodrámáticas del Barroco, optando por crear esculturas con una frialdad exquisita y libres de cualquier sentimiento o perturbación. Considerado como un modelo de excelencia artística como de conducta personal, desenvolvió importantes actividades en beneficio y apoyo de los artistas jóvenes. Fue director de la Academia de San Lucas de Roma e inspector general de Antigüedades y Bellas Artes de los Estados Pontificios, recibió varios premios y fue ennoblecido por el papa Pío VII quien le otorgó el título de marqués de Ischia

Esculturas importantes: Eros y Psique (1793), Las tres Gracias (1817), Teseo y el centauro (1819)

Donatello, “María Magdalena penitente”,  (Foto: Divot [Dominio público], vía Wikimedia Commons)

DONATELLO (1386-1466)

Donato di Niccolò di Betto Bardi, conocido como Donatello, (Florencia, Italia, 1386-ibidem, 13 de diciembre de 1466) fue artista, pintor y escultor italiano de principios del Renacimiento, uno de los padres del periodo junto con Leon Battista Alberti, Filippo Brunelleschi y Masaccio. Donatello fue fundamental en el impulso del arte y cultura de ese período. Dado que produjo gran parte de su obra en Florencia, muchas de sus piezas aún se encuentran en esa ciudad. Su estatua de David de bronce de 158 cm de altura, realizada por encargo de Cosme de Médici que quería colocarla en los jardines de su palacio de Florencia, significó un cambio importante en el arte: fue el primer desnudo de pie desde la antigüedad y marcó el comienzo de la escultura renacentista. Actualmente el David de Donatello se encuentra en el Bargello. Pero es el impresionante realismo de su Magdalena penitente de madera, con 1,88 mts, ejemplifica lo adelantado que estaba Donatello a su tiempo. Fue iniciada en 1453 y terminada en 1455, aunque por su estilo más avanzado especialistas estiman la posibilidad que la obra podría datarse en 1460. De ser así, sería la última antes de fallecer en 1466.

Esculturas importantes: David (1440), Gattamelata (1453), María Magdalena penitente (1455)

Ginalorenzo Bernini, “El rapto de Proserpina”, 1622. (Foto: Fotos de archivo de wjarek/Shutterstock)

GIANLORENZO BERNINI (1598-1680)

Gian Lorenzo Bernini (Nápoles, 7 de diciembre de 1598-Roma, 28 de noviembre de 1680) fue escultor, arquitecto y pintor italiano.​ Trabajó principalmente en Roma y es considerado creador del estilo escultórico barroco. Su extraordinaria carrera abarcó casi 70 años. Como niño prodigio, Bernini ya creaba esculturas de mármol a gran escala en su adolescencia. Su habilidad para esculpir el mármol llevó a que fuera considerado un digno sucesor de Miguel Ángel, muy por encima de sus coetáneos y de sus grandes rivales, Alessandro Algardi y Francesco Borromini. En 1621, con solo 23 años, fue nombrado caballero por el papa Gregorio XV. Realizó las obras más destacadas durante el pontificado de Urbano VIII y aunque no tuvo tanta preeminencia durante Inocencio X, volvió a gozar del favor de los pontífices Alejandro VII y Clemente IX. Eventualmente se convertiría en el arquitecto de la Basílica de San Pedro —siguiendo los pasos de Miguel Ángel— creando la icónica plaza y la columnata de la basílica, así como su baldaquino central de bronce. Experto de materiales, Bernini es conocido por su grandiosa habilidad para crear movimiento y llenar sus piezas de emociones.

Esculturas importantes: El rapto de Proserpina (1622), Apolo y Dafne (1625), Éxtasis de santa Teresa (1652)