La exposición que reconstruye la experiencia de los viajes que la artista chilena Violeta Parra realizara entre 1955 y 1965 por diversas naciones de Europa fue inaugurada recientemente y estará disponible hasta el 30 de agosto en el Centro de Extensión Oriente de la UC (CEO).
Entre múltiples destinos, línea de tiempo y material de archivo, la muestra “Las Travesías de Violeta Parra: por los contornos del mundo” explora la forma en que la artista fue llevando sus creaciones y el folclor chileno hacia nuevos escenarios y al extranjero.
Durante esa década, Parra estuvo mostrando su obra, tanto en Europa como en Argentina, pero también en sus innumerables viajes por Chile. Su curiosidad la llevó a visitar lugares tan lejanos como la Unión Soviética, Polonia, República Democrática Alemana, Francia, Suiza, Inglaterra e Italia, visitando ciudades ricas en cultura como Varsovia, Helsinki, Londres, Berlín, París y Moscú y residiendo en Ginebra y París. De esta época es su histórica muestra en el Museo de Artes Decorativas de París, Palacio del Louvre, la que incluyó tapices, cuadros, esculturas y máscaras. Fue la primera mujer latinoamericana en exponer allí.
En tiempos en los que viajes internacionales no eran una opción amplia, Violeta vio el mundo aunque sin perder el contacto con su tierra y sus acontecimientos, como una cronista aguda de su tiempo a través de sus décimas, canciones, cartas y obra plástica. En su primer viaje a Europa, Violeta partió sin un pasaje de retorno ni subvención para su estadía en una aventura realizada en tiempos en los que los traslados transatlánticos estaban más cerca de una odisea de meses que de un simple vuelo de unas horas.
«Tras varios meses de investigación, esta nueva muestra sobre ¨Las Travesías de Violeta Parra¨ reafirma el propósito de difusión y estudio que hay en la UC con respecto a esta gran artista nacional y aquellas facetas menos conocidas de su obra.», dijo el rector Ignacio Sánchez en la reciente inauguración.
«En la Odisea de Homero se describe el viaje como una experiencia transformadora, simboliza la búsqueda de la verdad. Las travesías de Violeta también nos invitan a que por medio de sus obras viajemos junto a ella y vivamos esa experiencia transformadora», agregó Sánchez a La Tercera.
«Ciertamente, Violeta al regresar a Chile, ya no era la misma. Ella había vivido una experiencia transformadora, sus obras habían recorrido el mundo, su arte había evolucionado. Y ya no era solo nuestra, era de todos», concluyó.
La muestra es el fruto de una investigación liderada por Milena Rojas, nieta de la artista y curadora de la Colección Museo Violeta Parra en la UC; junto con Manuel Gárate, académico de Historia UC. Durante la inauguración, estuvieron presentes ambos investigadores, además del rector Ignacio Sánchez e Isabel Parra, presidenta de la Fundación Violeta Parra.
Milena Rojas señalo que la muestra presenta «información que no teníamos como su contrato de la BBC, que lo rastreó Manuel Gárate, con quien realizamos la investigación durante tres meses, y que quedará para complementar nuestro conocimiento sobre Violeta Parra. Conversamos con gente que compartió con ella en esos viajes, donde Violeta pasó parte del tiempo en el barco haciendo clases de folclor chileno. Para su primer viaje de 1955, ella no era masivamente conocida en Europa. Por eso hay una carga emocional muy fuerte en esa travesía, ella se va en un barco por tres semanas, lejos de su familia, para crear vínculos y exhibir sus creaciones. Fue muy valiente al irse del país, sin contar con un pasaje de regreso. Esta exposición sigue ese lado visionario de Violeta Parra, llena de curiosidad por el mundo y con ganas de internacionalizar su carrera»,

De izquierda a derecha: Milena Rojas, curadora de la Colección Violeta Parra; Isabel Parra, presidenta de la Fundación Violeta Parra, e Ignacio Sánchez, rector de la UC. Crédito: UC César Cortés.
En la investigación, se descubrió esta disco editado en Leningrado, URSS, con canciones de Violeta Parra grabadas en 1955. Crédito: UC Karina Fuenzalida.
A través de la exposición, se destacan objetos como el guitarrón chileno que Violeta usó en sus presentaciones; su operación de apendicitis durante una gira musical por Europa; canciones que compuso en esa época (disponibles en la muestra, y también con códigos QR); material audiovisual como el documental Violeta Parra una gran artista chilena, de la televisión suiza; afiches y gráficas de la época, como la carátula de un desconocido disco que grabó en la URSS en 1955; y el hallazgo del contacto inicial y el contrato para filmar en la BBC, entre otros objetos y registros descubiertos para esta exposición.
«Violeta, a pesar de ser una persona muy chilena y venir del mundo rural, finalmente se convierte en una figura cosmopolita, que va a tener contacto con muchas personalidades del mundo, y con distintas culturas. Así vivió en París y Ginebra, manejó un vehículo por Europa, y se trasladó como una mujer independiente, valiente, y muy moderna para esos años», describe Manuel Gárate, académico de Historia UC.

