Hasta el 14 de agosto próximo, la artista chilena Liliana Iturriaga está presentando en la sala norte, 1º piso del Museo Nacional de Bellas Artes una selección de 37 de sus obras, algunas inéditas y otras que exhibió en 2020 en el Museo de Arte Contemporáneo de Buenos Aires (MACBA).
En la exposición, la autora investiga en el movimiento lineal, colores terciarios y vibración óptica, a partir de formas circulares y trazos ondulados, desde cuyo centro emerge movimiento, generando zonas de sobreposición, transposición y traslación, en apariencia erráticas, pero en las que una geometría dinámica determina su comportamiento y experiencia estética.
Iturriaga trabaja pinturas geométricas y artefactos móviles y/o retroiluminados, creados mediante estructuras y piezas de factura industrial, utilizando materiales como acrílico, aluminio, plástico y microleds.
Suma a ello una proyección audiovisual con efectos 3D, realizada en colaboración con Manuel Basoalto, en la dirección, y Nicolás Basoalto, en el diseño y construcción sonora. Con la curatoría de Patricio Muñoz Zárate, la obra entrega una experiencia multisensorial.
La artista nació en Chile en 1965. Vivió más de 30 años en Venezuela, donde se inició en el arte cinético. Realizó estudios de diseño en la ciudad de Caracas, complementándolos con talleres de Arte y Escultura.
Regresó a Chile en 2008, continuando su formación en el Taller de Serigrafía de la Escuela de Arte de la Universidad de Chile con Cristóbal Bouey en 2013. Luego, en 2014 cursó el Taller de Color del Diplomado de Arte de la Universidad Católica con Eduardo Vilches. Actualmente, cursa el Diplomado de Historia de las Artes en la Pontificia Universidad Católica de Chile.
Ha expuesto en numerosas exposiciones colectivas e individuales, tanto en Chile como en el extranjero. Su obra es parte de la colección permanente del MACBA, en Buenos Aires, y en el Museum of Geometric and MADI Art, en Dallas.
SOBRE LA ARTISTA
Hace una década, Iturriaga presentó su primera muestra individual Sinuosidad de la línea, en la ex-sala del Museo Nacional de Bellas Artes, Museo Sin Muros, ubicada en el Mall Plaza Vespucio, una exposición preparada con dos años y medio de anticipación aproximadamente. Durante este periodo, la artista ha presentado sus obras en París, el museo MACBA de Buenos Aires y el museo de MADI y Arte Geométrico en Dallas, Estados Unidos.
En ese proceso, dice la artista, se han ido generando nuevos conceptos e imbricaciones lineales, superposición espacial de líneas, continuidad y discontinuidad lineal.
Desde la primera muestra sobre planchas de melamina, Iturriaga experimentó con nuevos materiales como el acrílico, que indujo al solapamiento y el surgimiento de cierta fractalidad que incorporó el elemento geométrico a la libertad de líneas y transparencia que se generaba con el acrílico. En el Museo de arte geométrico de Dallas, en tanto, rompe con el formato cuadrado y avanza hacia el volumen, con movimiento y motor.
Para la artista, la pandemia fue también una oportunidad gracias a las redes En dicho período, MACBA se unió a la plataforma Google Culture and Arts y hace la muestra de Concéntricos de carácter universal. El diario El Clarín de Argentina y Diario Financiero destacaron «una exposición que a la vez estuvo confinada, pero no silente».
La artista relata el proceso experimental en la búsqueda del material para la realización de su obra, desde el papel a la mica, después melamina y acrílico y luego aluminio, avanzando vía ensayo y error «sintiendo el material y como va funcionando en sus posibilidades».



Las líneas y su significado
Corazón de su estilo, la línea, la autora señala que «el movimiento lineal es un festín. Puedo hacer la línea de manera audaz hacia arriba generando algo positivo. También dirigiéndola hacia abajo. O mantener una línea constante, y generar serenidad. Depende de mi estado anímico y va a depender mucho de este desplazamiento. De la mezcla del movimiento lineal, con el manejo de los colores terciarios que predominan en mi obra».
Iturriaga dice que «mi deseo es transmitirle a la audiencia una experiencia contemplativa, la sencillez de la vida. El arte cinético es simple de entender y es claro. Busco que la audiencia disfrute de esa experiencia visual y auditiva que te adentra a otra dimensión».

