La exposición «Eduardo Chillida, el espacio de las cosas», celebrando el centenario internacional del nacimiento del artista vasco desde Chile con más de 45 de sus obras públicas ya abrió sus puertas en la galería de arte del Centro de Extensión UC-Alameda, y permanecerá abierta hasta el 31 de mayo con entrada liberada lunes a viernes (10 a 18 horas, con cierre entre las 14 y 15 horas); y los sábados desde las 10 a las 14 horas (acceso por Alameda #390).
El rector de la UC, Ignacio Sánchez, recordó que «el 10 de enero pasado se cumplieron cien años del nacimiento de este destacado artista, cuyas obras figuran en todos los grandes museos del mundo. En la Universidad Católica nos sentimos muy honrados de acoger esta exhibición y sumarnos así a las celebraciones del centenario, acercando la creación de Chillida a las nuevas generaciones en diferentes partes del mundo».
A un siglo del nacimiento del icónico escultor , sus creaciones pueden verse en sitios como Alemania, Francia y hasta Irán, país en el que realizó una escultura en homenaje a Pablo Neruda. Con obras emblemáticas del arte visual a gran escala, Chillida se posicionó como un revolucionario que no creía en los límites del espacio, instalando esculturas que parecen desafiar la gravedad y el paso del tiempo, como el «Elogio del Agua» en Barcelona o «el Peine del viento XV», que desde 1976 resiste los embates de las olas en la costa de San Sebastián, su ciudad natal.
Hoy, las maquetas originales de una selección de estas grandes obras escultóricas están en la galería de arte del Centro de Extensión UC-Alameda, junto a su serie de dibujo de manos, y las «Gravitaciones» de Chillida, reconocidas internacionalmente por la forma en que el vasco logró generar relieves pictóricos a través de la superposición y entramado de papel.
“La obra de Chillida está impregnada por una obsesión hacia la perfección; por ello no se acomoda a lo que sabe hacer, sino que se autoincomoda afrontando nuevos retos formales, técnicos y conceptuales”, explica Raimon Ramis, curador de la muestra, haciendo referencia a cómo Chillida comenzó a dibujar con su mano izquierda para que la técnica no dominase sobre el pensamiento.
En la exposición hay más de una decena de dibujos de manos, uno de los motivos que dibujó y redibujó a lo largo de toda su vida una y otra vez, en los que se puede apreciar ese cambio de perspectiva y la búsqueda de nuevos retos a través de la línea.


De izquierda a derecha: Raimon Ramis, curador de la muestra; Rosa María Lazo, vicerrectora de Comunicaciones y Extensión Cultural UC; rector UC Ignacio Sánchez; Daniela Rosenfeld, directora de Extensión Cultural UC, y Luis Chillida, hijo del escultor.
«Con una actualidad que nos arroja a ser, Chillida nos devuelve a una realidad más desafiante. Aquí podemos ver al Chillida de laboratorio, de la prueba y el tropiezo, como él indica. Es un impulso de apertura, de un Chillida más íntimo, que nos permite entender a uno de los escultores más memorables del último siglo», dijo Elixabete Ansa, directora del Instituto de Estética UC, durante el panel realizado tras la exhibición del documental «Chillida: el arte y los sueños», trabajo que se volverá a exhibir el 9 de mayo, a las 18.30 horas, con funciones gratuitas en el Cine UC.

