A contar del 4 de noviembre, el Museo de Arte Contemporáneo (MAC) de Parque Forestal está exhibiendo la muestra «Hechizas», del artista Demian Schopf, quien explora con alrededor de 1.600 armas dispuestas para conformar especies de pinturas de grandes dimensiones, desplegadas como murales, un textil o un quipu.
Schopf reflexiona sobre las violencias, partiendo del mundo de la cárcel -donde es habitual- hasta el mundo en libertad, con violencias planetarias, invitando a relacionar violencias y armas en un lugar supuestamente controlado -como debieran ser las cárceles- con el mundo en “libre” donde la mayoría supuestamente vivimos, que cada vez es más controlado. El artista pone de ejemplo los teléfonos celulares, que funcionan como una tobillera electrónica, como un control tecnológico, hecho que da motivo a la muestra de un celular que monitorea al artista mediante GPS, como a algunos delincuentes con libertad vigilada, que tienen tobilleras electrónicas.
Con la apropiación de un arma carcelaria, Schopf alude a la violencia y precariedad estructural que vive parte importante de la población y subvierte el estatus de estas armas ilegales, al transformarlas en obras de arte. Así, un objeto ilegal, que puede ser mortal, se transforma en obra de arte objetual, un ready made o ensamblaje, entre ellos un estoque que viajó a España por valija diplomática en 2015 y fue expuesto en la ocasión y que forma parte de la muestra. Parte estas armas son copias de un modelo anterior, trabajo encargado a un presidiario que usó materiales que tuvo a mano al interior de la cárcel.
Schopf gestionó con Gendarmería el préstamo -en comodato- de armas incautadas en los allanamientos que realiza periódicamente en centros penitenciarios. Estas armas volverán a manos de la institución, las que serán fundidas y convertidas en herramientas de trabajo, que los reclusos usarán en talleres destinados a su reinserción social.

Nacido en 1975 en Frankfurt, Alemania, vive y trabaja en Santiago de Chile. Es Licenciado en Artes con mención en Pintura de la Universidad Arcis, Magíster en Artes con mención en Artes Visuales de la Universidad de Chile y Doctor en Filosofía con mención en Estética y Teoría del Arte de la Universidad de Chile.
Entre 2002 y 2004 realizó un Fellowship en la Academy of Media Arts-Cologne becado por el Servicio de Intercambio Académico Alemán (DAAD). En 2013 realizó una residencia en el Zentrum Für Kunst und Medientechnologie (ZKM) en Karlsruhe, Alemania. En 2007 obtiene el premio Altazor por su obra Máquina Cóndor, en 2009 uno de los premios VIDA: Arte e Inteligencia Artificial (Fundación Telefónica, Madrid) por su obra Máquina de Coser y en 2013 el Premio Juan Downey por la XI Bienal de Artes Mediales de Santiago, Chile.
Ha expuesto en Chile y el extranjero individual y colectivamente y ha recibido Fondos de Cultura Fondart en varias oportunidades y recibido la Beca Conicyt.

